Back Historia de la estupidez humana Save as PDF
Chapters (59)
  1. IMPRIMIR
  2. elaleph.com
  3. INTRODUCCIÓN
  4. ILA CIENCIA NATURAL DE LA ESTUPIDEZ
  5. IILA VORACIDAD DE MIDAS1.
  6. 2.
  7. 3.
  8. 4.
  9. 5.
  10. 6.
  11. 7.
  12. 8.
  13. 9.
  14. IIIDESPUÉS DE USTED, SEÑOR
  15. 1.
  16. 3.
  17. 4.
  18. 5.
  19. 6.
  20. 7.
  21. 8.
  22. 9.
  23. IVEL ÁRBOL GENEALÓGICO1.
  24. 2.
  25. 3.
  26. 4.
  27. 5.
  28. VLA ESTUPIDEZ DEL BUROCRATISMO1.
  29. 2.
  30. 3.
  31. 4.
  32. 5.
  33. 6.
  34. 7.
  35. 8.
  36. VILA ESTUPIDEZ DE LA JUSTICIA1.
  37. 2.
  38. 3.
  39. 4.
  40. 5.
  41. VIILA ESTUPIDEZ DE LA DUDA1.
  42. 2.
  43. 3.
  44. 4.
  45. VIIIMITO Y ENSUEÑO1.
  46. 2.
  47. 3.
  48. 4.
  49. 5.
  50. IXLOCURA ERÓTICA1.
  51. 2.
  52. 3.
  53. 4.
  54. 5.
  55. 6.
  56. XEL FIN DE LA ESTUPIDEZ1.
  57. 2.
  58. 3.
  59. FIN… peroLA ESTUPIDEZ HUMANA NO TIENE FIN

Cuán estúpido puede ser el burocratismo comunista lo demuestra el lamentable caso de una gran fábrica húngara, que debía ser completada para cierta fecha, pues sus productos estaban destinados a alimentar otra media docena de fábricas. Se daban fechas y más fechas, pero la fábrica no estaba lista. Se concedieron otros tres meses; sin embargo, faltaba mucho para completar el trabajo.

Al fin, se envió una comisión especial al lugar de la construcción. Volvió con informes alarmantes: a ese paso, dijo, jamás se concluiría el trabajo. Tantos departamentos habían participado en la planificación de la fábrica, era tanta la gente que procuraba esquivar responsabilidades, que en el lugar de las obras reinaba el más completo caos. Entre otras cosas, los planes establecían la construcción de dos edificios diferentes en el mismo lote; y durante meses nadie se había atrevido a señalar el error. Un grupo de obreros estaba levantando un galpón en un extremo, y otra cuadrilla había recibido orden de derribarlo, porque se habían modificado los planes; pero el capataz de la primera cuadrilla no había recibido aviso de los cambios introducidos. Se había comenzado la construcción de un gran edificio para la administración antes de haber excavado el lugar para los correspondientes cimientos; se habían tendido rieles sobre un lote destinado a construcción… y así por el estilo, hasta que, presas de la más absoluta desesperación, en la imposibilidad de poner orden en la confusión, resolvieron abandonar todo el proyecto.

6.

El lector dirá que he presentado aquí una selección deliberadamente unilateral de casos particulares; que casi todos los burócratas son eficientes e irreprochables. No es mi intención afirmar que la gran mayoría de los burócratas o empleados son estúpidos; pero sí creo que cada habitante de este planeta puede citar por lo menos un ejemplo de estupidez burocrática. Muchos podemos citar una veintena o más aún. Y si se suman todos los casos aislados, resulta un total impresionante.

No es de extrañar, pues, que hayamos desarrollado una suerte de órgano protector contra la burocracia; y que en nuestros planes y cálculos dejemos cierto espacio para los extravíos y las estupideces del aparato burocrático.