Back Historia de la estupidez humana Save as PDF
Chapters (59)
  1. IMPRIMIR
  2. elaleph.com
  3. INTRODUCCIÓN
  4. ILA CIENCIA NATURAL DE LA ESTUPIDEZ
  5. IILA VORACIDAD DE MIDAS1.
  6. 2.
  7. 3.
  8. 4.
  9. 5.
  10. 6.
  11. 7.
  12. 8.
  13. 9.
  14. IIIDESPUÉS DE USTED, SEÑOR
  15. 1.
  16. 3.
  17. 4.
  18. 5.
  19. 6.
  20. 7.
  21. 8.
  22. 9.
  23. IVEL ÁRBOL GENEALÓGICO1.
  24. 2.
  25. 3.
  26. 4.
  27. 5.
  28. VLA ESTUPIDEZ DEL BUROCRATISMO1.
  29. 2.
  30. 3.
  31. 4.
  32. 5.
  33. 6.
  34. 7.
  35. 8.
  36. VILA ESTUPIDEZ DE LA JUSTICIA1.
  37. 2.
  38. 3.
  39. 4.
  40. 5.
  41. VIILA ESTUPIDEZ DE LA DUDA1.
  42. 2.
  43. 3.
  44. 4.
  45. VIIIMITO Y ENSUEÑO1.
  46. 2.
  47. 3.
  48. 4.
  49. 5.
  50. IXLOCURA ERÓTICA1.
  51. 2.
  52. 3.
  53. 4.
  54. 5.
  55. 6.
  56. XEL FIN DE LA ESTUPIDEZ1.
  57. 2.
  58. 3.
  59. FIN… peroLA ESTUPIDEZ HUMANA NO TIENE FIN

Después de esto, bien podemos considerar leve el caso en que el ejército norteamericano debió organizar el envío de soldados calificados a ciertos colegios, con el fin de que siguieran cursos de ingeniería. Dada la naturaleza de la mentalidad burocrática, no debe extrañarnos que la inscripción en los diversos institutos de enseñanza se hiciera por orden alfabético, con el resultado de que trescientos hombres fueron enviados a un pequeño colegio sureño. De los trescientos, doscientos noventa y ocho se llamaban Brown, lo cual sin duda facilitó mucho la tarea del personal administrativo y docente.

Todos sabemos que la guerra es un infierno. Y el burocratismo contribuye a avivar las llamas, y a ahondar el dolor de las heridas.

4.

En El Inspector General, Gogol erigió inmortal monumento a la estupidez de los burócratas. El joven y hábil aventurero que engaña a toda la ciudad tiene éxito no por la falta de honradez sino por la imbecilidad de los distintos funcionarios. Y son funcionarios gubernamentales precisamente porque son estúpidos, afirma Gogol; y si en definitiva resultan más lamentables que ridículos, ello se debe también a la desusada profundidad de la estupidez que padecen.

El burocratismo es ciertamente peligroso cuando está aislado en los límites de una oficina del gobierno; lo es aún más cuando toma contacto con la vida real. Los impuestos, los derechos aduaneros, la agricultura, las reglamentaciones industriales y comerciales, son todas esferas que han dado materia para innumerables bromas e infinitas dificultades en nuestras vidas agobiadas por el peso de la burocracia.

Tomemos, ante todo, el caso de los impuestos. Afirmase que un impuesto popular es un ente imposible… tanto, por lo menos, como un recaudador de impuestos popular. Los recaudadores británicos se han quejado de su condición de parias sociales… Ningún club de cierta categoría los acepta como miembros, porque se teme la posibilidad de que se dediquen al espionaje aun fuera de las horas de trabajo. Lo cual, naturalmente, es injusto; pero también, por otra parte, bastante razonable.