Chapters (59)
- IMPRIMIR
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- INTRODUCCIÓN
- ILA CIENCIA NATURAL DE LA ESTUPIDEZ
- IILA VORACIDAD DE MIDAS1.
- 2.
- 3.
- 4.
- 5.
- 6.
- 7.
- 8.
- 9.
- IIIDESPUÉS DE USTED, SEÑOR
- 1.
- 3.
- 4.
- 5.
- 6.
- 7.
- 8.
- 9.
- IVEL ÁRBOL GENEALÓGICO1.
- 2.
- 3.
- 4.
- 5.
- VLA ESTUPIDEZ DEL BUROCRATISMO1.
- 2.
- 3.
- 4.
- 5.
- 6.
- 7.
- 8.
- VILA ESTUPIDEZ DE LA JUSTICIA1.
- 2.
- 3.
- 4.
- 5.
- VIILA ESTUPIDEZ DE LA DUDA1.
- 2.
- 3.
- 4.
- VIIIMITO Y ENSUEÑO1.
- 2.
- 3.
- 4.
- 5.
- IXLOCURA ERÓTICA1.
- 2.
- 3.
- 4.
- 5.
- 6.
- XEL FIN DE LA ESTUPIDEZ1.
- 2.
- 3.
- FIN… peroLA ESTUPIDEZ HUMANA NO TIENE FIN
También en Francia los Mayer habían conquistado una posición importante. De sus filas salieron los Maires du Palais, los Maierus Palatinus, es decir, la más elevada dignidad palaciega. Aún hoy el Lord Mayor es el principal magistrado en cualquier ciudad. Ciertamente, los Mayer llegaron muy lejos… por lo menos en la tarea de prestar el nombre de la familia para la denominación de altas funciones.
Desgraciadamente, después los Mayer alemanes se empobrecieron y perdieron el lustre que les otorgaba tan noble origen. Pero aun en la pobreza los Mayer hicieron cuanto estuvo a su alcance para aumentar la gloria y la fama del clan: en 1598 la esposa del campesino Hans Maier dio a luz trillizos, hecho que en sí mismo quizás no haya sido hazaña muy considerable; pero ese mismo año las ovejas del pobre Maier produjeron tres corderos cada una, y aún su vaca comprendió que estaba obligada a añadir tres terneros a la prosperidad general de la casa.
Pero no acaba aquí la gloria de los Mayer. El nombre sirvió para designar naciones, ciudades y ríos. La tribu de los Marcoman, hombres viriles y de inclinaciones guerreras, sin duda pertenecía al mismo núcleo familiar. Entre las ciudades, Marburg, Merseburg, Wismar, y aun la holandesa Alkmaar son monumentos a la antigua y olvidada fama. Lo mismo puede decirse del río Morava (de acuerdo con el viejo nombre de Marus o Mairus); y del Maros, que corre a través de Hungría y de Rumania.
El profesor Mayer no se detuvo en los confines de Europa. Franqueando sucesivos escalones celtas, escitas y tártaros, siguió la pista del gran clan hasta el lejano Oriente. Las palabras tártaras Mirza, Murza significaban “jefe de jinetes”, y el término Emir, del mismo origen, indicaba una jerarquía importante, tanto entre los persas como entre los árabes. Y todos eran Mayer. Finalmente, el buen profesor hizo flamear su bandera sobre el noble edificio que habla erigido en honor de su familia. Los Mayer, afirmó, incluso habían producido un profeta en beneficio de la humanidad, pues el profeta Elijah era conocido en Palestina por el nombre de Mar-Elijah.
Hoy, la fantástica filología y las conclusiones poco científicas del profesor del siglo XVIII nos mueven a risa. Pero sus investigaciones fueron consideradas muy seriamente durante casi dos siglos.
La locura de la vanidad es tenaz y desafía a la propia realidad.
V
LA ESTUPIDEZ DEL BUROCRATISMO
1.
Dice un proverbio turco: “Si Alá te da autoridad, también te dará la inteligencia necesaria para que sepas mandar”. Como muchos proverbios, éste es al mismo tiempo peligroso y falso. Por lo que se refiere a la burocracia, la adquisición de autoridad muy frecuentemente determina la pérdida de la inteligencia, la atrofia de la mente y un estado crónico de estupidez.