Chapters (59)
- IMPRIMIR
- elaleph.com
- INTRODUCCIÓN
- ILA CIENCIA NATURAL DE LA ESTUPIDEZ
- IILA VORACIDAD DE MIDAS1.
- 2.
- 3.
- 4.
- 5.
- 6.
- 7.
- 8.
- 9.
- IIIDESPUÉS DE USTED, SEÑOR
- 1.
- 3.
- 4.
- 5.
- 6.
- 7.
- 8.
- 9.
- IVEL ÁRBOL GENEALÓGICO1.
- 2.
- 3.
- 4.
- 5.
- VLA ESTUPIDEZ DEL BUROCRATISMO1.
- 2.
- 3.
- 4.
- 5.
- 6.
- 7.
- 8.
- VILA ESTUPIDEZ DE LA JUSTICIA1.
- 2.
- 3.
- 4.
- 5.
- VIILA ESTUPIDEZ DE LA DUDA1.
- 2.
- 3.
- 4.
- VIIIMITO Y ENSUEÑO1.
- 2.
- 3.
- 4.
- 5.
- IXLOCURA ERÓTICA1.
- 2.
- 3.
- 4.
- 5.
- 6.
- XEL FIN DE LA ESTUPIDEZ1.
- 2.
- 3.
- FIN… peroLA ESTUPIDEZ HUMANA NO TIENE FIN
Y para completar esta breve reseña, nada mejor que mencionar la colección más inútil del mundo. La organizó un hombre llamado Frank Damek, residente en Chicago. Comenzó su colección en 1870. Se trataba de formar un juego completo de naipes… pero cada naipe debía ser hallado por él en la calle. Es difícil establecer cómo concibió tan absurda idea, pero lo cierto es que mostró notable tenacidad. Al principio fue bastante fácil. Al cabo de diez años sólo le faltaban quince figuras del mazo. Pero entonces la empresa se tornó más difícil. La suerte pareció abandonarlo. Algunos años halló en las calles de Chicago hasta tres de los naipes que le faltaban; luego pasaban los años y no encontraba una sola. Al fin, sólo le faltaban tres cartas: la sota de bastos, el tres de espadas y el dos de oros. Un día creyó que el propio Satán le estaba haciendo una broma, y que el mazo de cartas que alguien había dejado sobre el borde de un muro era nada más que un espejismo. Pero eran cartas absolutamente reales. Allí estaban la sota de bastos y el tres de espadas, pero… sí, era una broma del demonio: la única carta que faltaba era el dos de oros. Pasaron los años; Damek encaneció. Al fin, veinte años después de comenzar la colección, un día inolvidable del año 1890, la suerte le sonrió. ¡A sus pies estaba el dos de oros, y el espectáculo le pareció más bello que la más hermosa muchacha del mundo!
Nadie negará que el hombre de Chicago formó la colección más inútil del mundo. De todos modos, ¿cómo clasificar la colección de Río Caselli, el bibliófilo italiano? Dedicó veinticinco años a crear una biblioteca con los libros más aburridos del mundo. Con este fin revisó y seleccionó la literatura mundial, hasta que halló 8600 volúmenes dignos de ser incluidos. Muchos de ellos eran obras muy apreciadas por los críticos y recomendadas por universidades y casas de altos estudios. La colección tenía carácter privado, pero cuando se filtró el rumor de que las obras de un celebrado autor contemporáneo se hallaban entre las elegidas, el quisquilloso escritor desafió inmediatamente a Caselli a sostener un duelo. La disputa pudo arreglarse sin derramamiento de sangre, pero después del incidente no se admitieron más visitas a la extraña biblioteca. Los libros más aburridos del mundo sólo podían distraer a su propietario, si éste deseaba distraerse de ese modo.