Back Historia de la estupidez humana Save as PDF
Chapters (59)
  1. IMPRIMIR
  2. elaleph.com
  3. INTRODUCCIÓN
  4. ILA CIENCIA NATURAL DE LA ESTUPIDEZ
  5. IILA VORACIDAD DE MIDAS1.
  6. 2.
  7. 3.
  8. 4.
  9. 5.
  10. 6.
  11. 7.
  12. 8.
  13. 9.
  14. IIIDESPUÉS DE USTED, SEÑOR
  15. 1.
  16. 3.
  17. 4.
  18. 5.
  19. 6.
  20. 7.
  21. 8.
  22. 9.
  23. IVEL ÁRBOL GENEALÓGICO1.
  24. 2.
  25. 3.
  26. 4.
  27. 5.
  28. VLA ESTUPIDEZ DEL BUROCRATISMO1.
  29. 2.
  30. 3.
  31. 4.
  32. 5.
  33. 6.
  34. 7.
  35. 8.
  36. VILA ESTUPIDEZ DE LA JUSTICIA1.
  37. 2.
  38. 3.
  39. 4.
  40. 5.
  41. VIILA ESTUPIDEZ DE LA DUDA1.
  42. 2.
  43. 3.
  44. 4.
  45. VIIIMITO Y ENSUEÑO1.
  46. 2.
  47. 3.
  48. 4.
  49. 5.
  50. IXLOCURA ERÓTICA1.
  51. 2.
  52. 3.
  53. 4.
  54. 5.
  55. 6.
  56. XEL FIN DE LA ESTUPIDEZ1.
  57. 2.
  58. 3.
  59. FIN… peroLA ESTUPIDEZ HUMANA NO TIENE FIN

Luego, vino el epílogo… un ejemplo perfecto de lo que significa añadir el insulto a la injuria. Pues la Administración de Correos pidió al brigadier que pagara el teléfono destruido durante el incendio de la casa. Muy irritado, el militar replicó que bien podían olvidarse del reclamo, “en vista de que el instrumento podía haberse salvado si el servicio telefónico hubiera funcionado más eficazmente”. Pero la Administración de Correos se mostró inflexible. Según parece, perder la casa no era suficiente; el infortunado brigadier tuvo que pagar el instrumento que, precisamente, no le había suministrado la ayuda que tanto necesitaba.

En cierto sentido, las democracias occidentales son afortunadas, pues en ellas es posible ventilar públicamente las estupideces cometidas por la burocracia. A veces se logra presionar a través de la opinión pública, y entonces se remedian ciertas situaciones. (Aunque a menudo son soluciones tardías e inadecuadas.) Pero en los países totalitarios las víctimas no pueden acudir siguiera a ese recurso (o por lo menos su utilización está severamente restringida). En los países comunistas la llamada “autocrítica marxista” es generalmente un arma empleada contra quienes (voluntaria o involuntariamente) se han apartado de la línea del partido; y aunque Pravda e Izvestia publiquen una columna de abusos y de estupideces burocráticas, en general el poderoso aparato del Estado sólo puede ser atacado por motivos políticos nunca por razón de su ineficiencia. Pues la burocracia es la nueva clase gobernante; el jefe partidario ha reemplazado al noble y al capitalista. En muchos casos se ha convertido en clase hereditaria, pues los funcionarios comunistas se preocupan de conseguir excelentes sinecuras para los miembros de su familia.

No es necesario señalar que la burocracia comunista es ineficaz. Los rusos siempre tuvieron la manía de los dokumenti, y muchos planes quinquenales se ahogaron en un mar de papeles. Nunca olvidaré la figura del sargento ruso, con su manchada túnica y sus bien lustradas charreteras, que examino nuestros pasaportes en la frontera de la zona ruso británica de Austria. Insistió en que le presentáramos dokumenti, hasta que al fin nos vimos obligados a entregarle cuentas de hotel, menús, y el itinerario mimeografiado de la Asociación de Automovilistas. Estudió celosamente el material durante más de media hora; y como sostenía algunos de los papeles al revés, no creo que haya obtenido mucha información de todo ello. Pero la considerable masa de papeles seguramente lo convenció de que éramos personas que viajábamos legalmente, de modo que al fin nos dejó pasar… aunque no de muy buena gana.