Back Historia de la estupidez humana Save as PDF
Chapters (59)
  1. IMPRIMIR
  2. elaleph.com
  3. INTRODUCCIÓN
  4. ILA CIENCIA NATURAL DE LA ESTUPIDEZ
  5. IILA VORACIDAD DE MIDAS1.
  6. 2.
  7. 3.
  8. 4.
  9. 5.
  10. 6.
  11. 7.
  12. 8.
  13. 9.
  14. IIIDESPUÉS DE USTED, SEÑOR
  15. 1.
  16. 3.
  17. 4.
  18. 5.
  19. 6.
  20. 7.
  21. 8.
  22. 9.
  23. IVEL ÁRBOL GENEALÓGICO1.
  24. 2.
  25. 3.
  26. 4.
  27. 5.
  28. VLA ESTUPIDEZ DEL BUROCRATISMO1.
  29. 2.
  30. 3.
  31. 4.
  32. 5.
  33. 6.
  34. 7.
  35. 8.
  36. VILA ESTUPIDEZ DE LA JUSTICIA1.
  37. 2.
  38. 3.
  39. 4.
  40. 5.
  41. VIILA ESTUPIDEZ DE LA DUDA1.
  42. 2.
  43. 3.
  44. 4.
  45. VIIIMITO Y ENSUEÑO1.
  46. 2.
  47. 3.
  48. 4.
  49. 5.
  50. IXLOCURA ERÓTICA1.
  51. 2.
  52. 3.
  53. 4.
  54. 5.
  55. 6.
  56. XEL FIN DE LA ESTUPIDEZ1.
  57. 2.
  58. 3.
  59. FIN… peroLA ESTUPIDEZ HUMANA NO TIENE FIN

La fascinación que ejerce la obra de Tabori proviene precisamente de la variedad de los temas abordados. Obras antiguas, medievales y modernas le han suministrado toda suerte de hechos increíbles y de leyendas creíbles sobre este “astro siniestro que difunde la muerte en lugar de la vida”. El autor cita sorprendentes ejemplos de estupidez relacionados con la codicia humana, el amor a los títulos y a las ceremonias, las complicaciones del burocratismo, las complicaciones no menos ridículas del aparato y de la jerga jurídica, la fe humana en los mitos y la incredulidad ante los hechos, el fanatismo religioso, sus absurdos y manías sexuales, y la tragicómica búsqueda de la eterna juventud.

Sí, éste es el lamentable archivo de la humana estupidez, desde los vanos ritos de Luis XIV hasta la autocastración de la secta religiosa de los skoptsi; desde el miembro de la Academia Francesa de Ciencias que obstinadamente insistió en que el invento de Édison, el fonógrafo, era burdo truco de ventrílocuo, a la técnica de Hermippus, que aseguraba la prolongación de la vida mediante la inhalación del aliento de las jóvenes doncellas, desde la fe en la vid que producía sólidas uvas de oro, al bibliófilo italiano que consagró veinticinco años a la creación de una biblioteca de los libros más aburridos del mundo. ¡Cuán estúpidos somos los mortales!

En general, Paul Tabori se contenta con relatar la historia de la estupidez, acumulando ejemplos y más ejemplos. En su condición de estudioso objetivo, no deduce moralejas ni extrae lecciones. Sin embargo, como hombre sensible que es, experimenta dolor y desaliento. “La estupidez”, nos dice con tristeza, “es el arma más destructiva del hombre, su más devastadora epidemia, su lujo más costoso”.

¿Sugiere Tabori una cura efectiva de la estupidez? ¿Anticipa el pronto fin de esta peste? Tiene algunas ideas, relacionadas con la salud de la psiquis, y alienta ciertas esperanzas. Pero conoce demasiado bien a la raza humana, de modo que no puede prometer mucho. Habida cuenta de la experiencia de siglos, abrigar mayores esperanzas sería también dar pruebas de estupidez.

I
LA CIENCIA NATURAL DE LA ESTUPIDEZ