Back Historia de la estupidez humana Save as PDF
Chapters (59)
  1. IMPRIMIR
  2. elaleph.com
  3. INTRODUCCIÓN
  4. ILA CIENCIA NATURAL DE LA ESTUPIDEZ
  5. IILA VORACIDAD DE MIDAS1.
  6. 2.
  7. 3.
  8. 4.
  9. 5.
  10. 6.
  11. 7.
  12. 8.
  13. 9.
  14. IIIDESPUÉS DE USTED, SEÑOR
  15. 1.
  16. 3.
  17. 4.
  18. 5.
  19. 6.
  20. 7.
  21. 8.
  22. 9.
  23. IVEL ÁRBOL GENEALÓGICO1.
  24. 2.
  25. 3.
  26. 4.
  27. 5.
  28. VLA ESTUPIDEZ DEL BUROCRATISMO1.
  29. 2.
  30. 3.
  31. 4.
  32. 5.
  33. 6.
  34. 7.
  35. 8.
  36. VILA ESTUPIDEZ DE LA JUSTICIA1.
  37. 2.
  38. 3.
  39. 4.
  40. 5.
  41. VIILA ESTUPIDEZ DE LA DUDA1.
  42. 2.
  43. 3.
  44. 4.
  45. VIIIMITO Y ENSUEÑO1.
  46. 2.
  47. 3.
  48. 4.
  49. 5.
  50. IXLOCURA ERÓTICA1.
  51. 2.
  52. 3.
  53. 4.
  54. 5.
  55. 6.
  56. XEL FIN DE LA ESTUPIDEZ1.
  57. 2.
  58. 3.
  59. FIN… peroLA ESTUPIDEZ HUMANA NO TIENE FIN

“No es posible censurar la actitud del samaritano que hizo tan poco. Debe recordarse que era ciudadano de una potencia sospechosa. Más aún, la visa de su pasaporte probablemente estaba vencida, y si hubiera caído en manos de la policía local seguramente habría sido encarcelado o deportado por las autoridades judías, en su condición de extranjero indeseable”…

Sería posible escribir nuevamente cada uno de los cuentos de hadas, cada parábola, cada relato de heroísmo según se vería afectado hoy por la estupidez burocrática. Pero ésta no es, ciertamente, una fuerza mítica o alegórica. En sus efectos generales, es quizás la forma más peligrosa y destructiva de la estupidez.

8.

Cuando el burocratismo alcanza su forma más elevada, más peligrosa y más aristocrática recibe el nombre de protocolo diplomático, de etiqueta internacional, de procedimiento propio del servicio exterior. Sea que debamos ver en el diplomático a un hombre “pagado para mentir”, como afirmó cierto francés cínico, o a un “espía glorificado y privilegiado”, como afirmó un norteamericano, está sometido a leyes y a reglamentos que en algunos casos tienen siglos de antigüedad, y son hoy aún más insensatos que originalmente.

Durante una generación entera una tremenda acumulación de archivos amontonó polvo en la biblioteca de la corte y del Estado de Baviera, en Munich. A principios dela década de 1870, Sebastián Brunner, prelado papal e ilustre historiador, examinó esta terrible montaña de papel y publicó los resultados de su trabajo en dos interesantes volúmenes (Der Humor in der Diplomatie, “El humor en la diplomacia”, Viena, 1872). Los archivos que había estudiado contenían los informes de los embajadores imperiales de Austria en Baviera de 1750 a 1790. Cómo estos informes estaban en Munich, cuando originalmente habían sido dirigidos a Viena, es un misterio que el propio Brunner no fue capaz de resolver. Como lo indica el título de la obra, se trata de un trabajo humorístico; lo cual no significa, naturalmente, que Sus Excelencias desplegaran mucho ingenio o que en sus despachos relataran historias cómicas. Las citas que monseñor Brunner utiliza son todas extremadamente decorosas y el estilo es un tanto pedestre; los autores jamás habrán creído posible que los lectores modernos hallaran nada reidero en sus largas, solemnes y pomposas parrafadas.

Se trata de un desfile de mezquinas intrigas de la corte; las conspiraciones y tramoyas de dignatarios sin importancia, los problemas de título, de rango y de precedencia; es decir, hormigas convertidas en elefantes y montículos elevados a la categoría de montañas.