Back Historia de la estupidez humana Save as PDF
Chapters (59)
  1. IMPRIMIR
  2. elaleph.com
  3. INTRODUCCIÓN
  4. ILA CIENCIA NATURAL DE LA ESTUPIDEZ
  5. IILA VORACIDAD DE MIDAS1.
  6. 2.
  7. 3.
  8. 4.
  9. 5.
  10. 6.
  11. 7.
  12. 8.
  13. 9.
  14. IIIDESPUÉS DE USTED, SEÑOR
  15. 1.
  16. 3.
  17. 4.
  18. 5.
  19. 6.
  20. 7.
  21. 8.
  22. 9.
  23. IVEL ÁRBOL GENEALÓGICO1.
  24. 2.
  25. 3.
  26. 4.
  27. 5.
  28. VLA ESTUPIDEZ DEL BUROCRATISMO1.
  29. 2.
  30. 3.
  31. 4.
  32. 5.
  33. 6.
  34. 7.
  35. 8.
  36. VILA ESTUPIDEZ DE LA JUSTICIA1.
  37. 2.
  38. 3.
  39. 4.
  40. 5.
  41. VIILA ESTUPIDEZ DE LA DUDA1.
  42. 2.
  43. 3.
  44. 4.
  45. VIIIMITO Y ENSUEÑO1.
  46. 2.
  47. 3.
  48. 4.
  49. 5.
  50. IXLOCURA ERÓTICA1.
  51. 2.
  52. 3.
  53. 4.
  54. 5.
  55. 6.
  56. XEL FIN DE LA ESTUPIDEZ1.
  57. 2.
  58. 3.
  59. FIN… peroLA ESTUPIDEZ HUMANA NO TIENE FIN

Tomemos un año que podemos considerar promedio durante el cual sólo dos personas en todo el territorio de Estados Unidos se vieron empujadas al suicidio por la necesidad de llenar los formularios. Una de ellas llegó a realizar la tarea, y garabateó una nota: “Creo que estoy enloqueciendo”… y se pegó un tiro. La otra fue un hombre que mató a su esposa y luego se suicidó con un rifle, dejando el formulario en blanco sobre el escritorio como último mensaje al mundo. En su crónica sobre estos episodios, el New Yorker agregó que “varias personas habían debido ser internadas en instituciones para enfermos mentales… pero siempre es difícil establecer si hubo otros factores que contribuyeron al desenlace”. Ese mismo año un hombre fue multado en Londres, de acuerdo con una ley de 1745, por “arrojar dinero al recaudador de impuestos al mismo tiempo que formulaba comentarios insultantes”. La pena parece bastante leve. Sin embargo, todo esto ha ocurrido en la etapa en que sólo se trata de llenar los formularios, sin efectuar todavía pago de ninguna clase. La etapa final ha determinado aun mayores tragedias y angustias.

El recaudador de impuestos y su mentalidad burocrática pueden inmovilizar y arruinar muchas industrias y negocios. Ocurrió en la región de los Midlands que uno de estos caballeros visitó una fábrica con el fin de fijar el impuesto a las ventas de los artículos producidos en el establecimiento. El inspector fijó la vista en un llavero de cuero de chancho. Durante más de un año se había vendido con sólo el 33% de impuesto sobre la venta. Pero en esa ocasión el inspector advirtió un hecho inquietante y perturbador. El llavero tenía una aplicación de cuero dedos pulgadas de largo. Lo cual significaba que debía pagar el impuesto; lo cual, a su vez, elevaba el precio de fábrica de 2 chelines 2 peniques a 3 chelines 8 peniques.

El inspector se marchó para reflexionar sobre el caso, y más tarde telefoneó a la fábrica. Media pulgada, dijo, permitiría la venta del llavero libre de impuestos. El director de la compañía entendió que debía quitar media pulgada de la lengüeta de cuero. Pero a vuelta de correo le llegó una carta del inspector: “No he dicho reducir media pulgada… sino a media pulgada”. Después de esta decisión final la fábrica interrumpió la producción de los llaveros. Pues con una lengüeta de sólo media pulgada las llaves corrían peligro de caerse.