Chapters (59)
- IMPRIMIR
- elaleph.com
- INTRODUCCIÓN
- ILA CIENCIA NATURAL DE LA ESTUPIDEZ
- IILA VORACIDAD DE MIDAS1.
- 2.
- 3.
- 4.
- 5.
- 6.
- 7.
- 8.
- 9.
- IIIDESPUÉS DE USTED, SEÑOR
- 1.
- 3.
- 4.
- 5.
- 6.
- 7.
- 8.
- 9.
- IVEL ÁRBOL GENEALÓGICO1.
- 2.
- 3.
- 4.
- 5.
- VLA ESTUPIDEZ DEL BUROCRATISMO1.
- 2.
- 3.
- 4.
- 5.
- 6.
- 7.
- 8.
- VILA ESTUPIDEZ DE LA JUSTICIA1.
- 2.
- 3.
- 4.
- 5.
- VIILA ESTUPIDEZ DE LA DUDA1.
- 2.
- 3.
- 4.
- VIIIMITO Y ENSUEÑO1.
- 2.
- 3.
- 4.
- 5.
- IXLOCURA ERÓTICA1.
- 2.
- 3.
- 4.
- 5.
- 6.
- XEL FIN DE LA ESTUPIDEZ1.
- 2.
- 3.
- FIN… peroLA ESTUPIDEZ HUMANA NO TIENE FIN
Pero lo anterior es poco comparado con el caso de los Mayer, uno de los apellidos alemanes más comunes, mas frecuente que todos los Smith, Jones y Robinson reunidos. El excelente doctor Paulini, uno de los más versátiles y benévolos autores del barroco, preparó la lista de los Mayer famosos. Clasificó 207 nombres, con arreglo a la actividad en que se habían destacado (derecho, medicina, teología, etc.). Incluyó todas las variaciones del apellido: Mayer, Maier, Meyer, Meier… y aun los que eran Meyer “sólo a medias”, como Strohmeyer, Stolmayer, Listmayer, Gastmayer, Ziegenmayer, Spitmeyer, Kirchmeyer, Stallmeyer, Hintermeyer, Wischmeyer, Distermeyer, Hunermeyer, Múnchmeyer, Buchmeyer, Hundemeyer y otros muchos. El doctor Paullini reconoció que el profesor Joaquín Mayer, de Gotinga, lo había ayudado mucho.
Parece que esta plétora de Mayer provocó considerable sensación en el mundo de la ciencia y de la genealogía, pues el profesor Joaquín Mayer inició investigaciones independientes y combinó los resultados de su arduo trabajo en un librito muy interesante, publicado bajo el título de Antiquitates Meierianae (Gottinga, 1700).
Hasta ese momento, los filólogos habían creído que el apellido Mayer o Meier provenía del latín major, y significaba simplemente una persona de cierta autoridad puesta al frente de los servidores, etc. En las propiedades rurales eran mayordomos; en las aldeas, regidores o alcaldes. Pero el profesor Mayer, de Gottinga, descubrió que se trataba de un error; los ancestrales Mayer formaban un núcleo mucho más distinguido. El nombre se originaba, según este estudioso, en el céltico mar, mär, mir, que significaba “caballo” y posteriormente, por vía de transferencia, “jinete”. Los antiguos germanos, lo mismo que los franceses hoy, escribían ai el sonido ä, de modo que mär se convirtió en Mair y posteriormente en Maier.
Una vez aclarada esta etimología, el mundo de la ciencia no tuvo inconveniente en aceptar las posteriores deducciones del profesor de Gottinga. De acuerdo con ellas, los antepasados de los Mayer eran caballeros y, como pertenecían a la aristocracia, probablemente dieron algunos príncipes a la antigua Germania. Aun Italia los honró, como lo demuestra el caso de la familia Marius, que dio siete cónsules a Roma. Profundizando más aún el tema, el erudito profesor llegó al Dios de la Guerra, cuyo nombre era también de origen celta. La palabra mar significaba “caballo, jinete, guerrero”. El propio Marte era un antiguo Mayer, para mayor gloria y honor de la familia. (El profesor excluyó al clan Marcius, probablemente porque se sintió avergonzado de Coriolano.)