Back Historia de la estupidez humana Save as PDF
Chapters (59)
  1. IMPRIMIR
  2. elaleph.com
  3. INTRODUCCIÓN
  4. ILA CIENCIA NATURAL DE LA ESTUPIDEZ
  5. IILA VORACIDAD DE MIDAS1.
  6. 2.
  7. 3.
  8. 4.
  9. 5.
  10. 6.
  11. 7.
  12. 8.
  13. 9.
  14. IIIDESPUÉS DE USTED, SEÑOR
  15. 1.
  16. 3.
  17. 4.
  18. 5.
  19. 6.
  20. 7.
  21. 8.
  22. 9.
  23. IVEL ÁRBOL GENEALÓGICO1.
  24. 2.
  25. 3.
  26. 4.
  27. 5.
  28. VLA ESTUPIDEZ DEL BUROCRATISMO1.
  29. 2.
  30. 3.
  31. 4.
  32. 5.
  33. 6.
  34. 7.
  35. 8.
  36. VILA ESTUPIDEZ DE LA JUSTICIA1.
  37. 2.
  38. 3.
  39. 4.
  40. 5.
  41. VIILA ESTUPIDEZ DE LA DUDA1.
  42. 2.
  43. 3.
  44. 4.
  45. VIIIMITO Y ENSUEÑO1.
  46. 2.
  47. 3.
  48. 4.
  49. 5.
  50. IXLOCURA ERÓTICA1.
  51. 2.
  52. 3.
  53. 4.
  54. 5.
  55. 6.
  56. XEL FIN DE LA ESTUPIDEZ1.
  57. 2.
  58. 3.
  59. FIN… peroLA ESTUPIDEZ HUMANA NO TIENE FIN

El emperador estaba sentado en un trono de oro, bajo la sombra de un árbol del mismo metal. Era un árbol completo, con sus correspondientes ramas y hojas de oro. Sobre las ramas había pájaros mecánicos hábilmente construidos; a ambos lados del trono, leones de tamaño natural, fundidos en oro puro, clavaban en el visitante sus ojos de rubí. Cuando el enviado entró en la sala, los pájaros mecánicos comenzaron a gorjear y los leones a rugir. Se disiparon los escrúpulos del obispo; inmediatamente se postró, y lo mismo hicieron sus dos acompañantes. Pero cuando levantó nuevamente los ojos, el emperador y el trono habían desaparecido. Una maquinaria secreta los había elevado a considerable altura, y los ojos del emperador despedían “rayos divinos” que sorprendieron e intimidaron a los embajadores.

Durante el reinado de Diocleciano los títulos fueron establecidos y descritos con minucioso cuidado. El propio emperador era el “Amo Sacratísimo”. Se lo denominaba también Jovian o Dominus. Su compañero en el gobierno, Marco Aurelio Valerio Maximiano, recibió el sobrenombre de “Herculius”, o Segundo Augusto. Los dos césares a quienes Diocleciano y Maximiano eligieron como representantes y sucesores, Cayo Valerio Galerio y Flavio Valerio Constancio, fueron también llamados “sacrosantos”, y los miembros de su familia fueron todos nobilissimi y nobilissima. Pero esto fue sólo el principio. Estaban los Siete Ilustres, el Chambelán principal, el representante de éste (que era ministro del Interior), el canciller o Quaestor Sacri Palatii, el ministro de Finanzas, y, finalmente, el comandante en jefe de la caballería y la infantería. Todos ellos eran miembros del Consistorio Sagrado. Los patricios y los gobernadores principales tenían el título de spectabili; es decir, “expectables”; los Sumos Sacerdotes eran honorati, los senadores clarissimi, los jueces perfectissimi, los chambelanes egregii, tanto si actuaban en las chancillerías como si trabajaban en la corte. Los funcionarios civiles como inferiores eran los decurii, los recaudadores de impuestos, que sólo merecían el calificativo de respectabili.

Estos eran los títulos… pero también existían reglas exactas sobre el modo de dirigirse a estos dignatarios. A algunos debía decírseles “Vuestra Ponderosidad”, y a otros “Vuestra Sabiduría”. Ciertos funcionarios podían sentirse ofendidos si se les decía “Vuestra Amplitud”, en lugar de “Vuestra Excelsitud”. Expresiones como “Vuestra Veneración” o “Vuestra Sagacidad” eran utilizados con minucioso cuidado, con la debida consideración tanto a la importancia como a la jerarquía de cada funcionario. Se necesitaba un par de años de estudio profundos antes de conocer a fondo la baraúnda de títulos y de fórmulas.

2.