Back Historia de la estupidez humana Save as PDF
Chapters (59)
  1. IMPRIMIR
  2. elaleph.com
  3. INTRODUCCIÓN
  4. ILA CIENCIA NATURAL DE LA ESTUPIDEZ
  5. IILA VORACIDAD DE MIDAS1.
  6. 2.
  7. 3.
  8. 4.
  9. 5.
  10. 6.
  11. 7.
  12. 8.
  13. 9.
  14. IIIDESPUÉS DE USTED, SEÑOR
  15. 1.
  16. 3.
  17. 4.
  18. 5.
  19. 6.
  20. 7.
  21. 8.
  22. 9.
  23. IVEL ÁRBOL GENEALÓGICO1.
  24. 2.
  25. 3.
  26. 4.
  27. 5.
  28. VLA ESTUPIDEZ DEL BUROCRATISMO1.
  29. 2.
  30. 3.
  31. 4.
  32. 5.
  33. 6.
  34. 7.
  35. 8.
  36. VILA ESTUPIDEZ DE LA JUSTICIA1.
  37. 2.
  38. 3.
  39. 4.
  40. 5.
  41. VIILA ESTUPIDEZ DE LA DUDA1.
  42. 2.
  43. 3.
  44. 4.
  45. VIIIMITO Y ENSUEÑO1.
  46. 2.
  47. 3.
  48. 4.
  49. 5.
  50. IXLOCURA ERÓTICA1.
  51. 2.
  52. 3.
  53. 4.
  54. 5.
  55. 6.
  56. XEL FIN DE LA ESTUPIDEZ1.
  57. 2.
  58. 3.
  59. FIN… peroLA ESTUPIDEZ HUMANA NO TIENE FIN

Tuvo que ser (casi podríamos decir que inevitablemente) un historiador alemán, Johann Christian Lünig, quien consagrara casi dos décadas a la tarea de reunir material para su magnum opus, a la que denominó Theatrum Ceremoniale, y que publicó en Leipzig el año 1719. Es una obra en dos volúmenes, y pesa aproximadamente veinte libras. Describe, analiza, explica y detalla todo el ceremonial que regía la vida de las cortes europeas imperiales, reales y ducales; es decir, que la regía con todo el vigor de un código legal supremo. Además, el decidido autor (decidido a no ahorrar nada a sus lectores) describe una serie de acontecimientos cortesanos, e incluye el detalle exacto de la etiqueta y organización. Consagra varias páginas a la llegada de cierto minúsculo príncipe alemán a un sitio, a su partida en dirección a otro lugar, a una visita ducal, o a cierta actividad real.

El libro de Lünig fue en realidad una tremenda colección de material en bruto, sin mayor sistema ni correlación. Otro autor, Julius Bernhard von Rohr se sintió tentado de construir sobre ese fundamento un sistema “científico” completo. Diez años después de la aparición del libro de Lünig, publicó en Berlín su Einleitung zur CeremonialWiesenschaft der grossen Herren (Introducción a la ciencia del ceremonial de los Grandes Señores). Titulo bastante modesto; sin duda von Rohr confiaba en que el pequeño injerto que había plantado se transformaría en robusto roble. Creía firmemente que había fundado una nueva rama de la ciencia… y que su obra era una importante contribución al cuerpo del conocimiento humano. Lünig compartía la opinión de Selden sobre la necesidad de la ceremonia, y la resumía con impecable lealtad:

“Dado que nuestros gobernantes personifican en el mundo la imagen del Todopoderoso, es necesario que tengan el mayor parecido posible con el Señor. Dios es el principio del orden, el cual se manifiesta en todo lo creado. Cuanto más deseen sus representantes mundanos parecerse a El, mayor ha de ser el orden que deberá regir sus vidas y sus actos. Es más probable que la chusma siga el ejemplo de su gobernante, que no los mandatos de la ley. Si el pueblo observa que en la vida del amo hay un orden útil, lo seguirá; lo cual promueve la prosperidad y el bienestar de todo el país. Si la gente contempla por doquier confusión y desorden, llegará a la conclusión de que ese gobernante no es la auténtica imagen del original (es decir, de Dios). Desaparece el respeto, y esas naciones se convierten en víctimas del caos. Por eso los grandes monarcas han dictado leyes que sus siervos deben obedecer y que el propio soberano acata.”