Back Historia de la estupidez humana Save as PDF
Chapters (59)
  1. IMPRIMIR
  2. elaleph.com
  3. INTRODUCCIÓN
  4. ILA CIENCIA NATURAL DE LA ESTUPIDEZ
  5. IILA VORACIDAD DE MIDAS1.
  6. 2.
  7. 3.
  8. 4.
  9. 5.
  10. 6.
  11. 7.
  12. 8.
  13. 9.
  14. IIIDESPUÉS DE USTED, SEÑOR
  15. 1.
  16. 3.
  17. 4.
  18. 5.
  19. 6.
  20. 7.
  21. 8.
  22. 9.
  23. IVEL ÁRBOL GENEALÓGICO1.
  24. 2.
  25. 3.
  26. 4.
  27. 5.
  28. VLA ESTUPIDEZ DEL BUROCRATISMO1.
  29. 2.
  30. 3.
  31. 4.
  32. 5.
  33. 6.
  34. 7.
  35. 8.
  36. VILA ESTUPIDEZ DE LA JUSTICIA1.
  37. 2.
  38. 3.
  39. 4.
  40. 5.
  41. VIILA ESTUPIDEZ DE LA DUDA1.
  42. 2.
  43. 3.
  44. 4.
  45. VIIIMITO Y ENSUEÑO1.
  46. 2.
  47. 3.
  48. 4.
  49. 5.
  50. IXLOCURA ERÓTICA1.
  51. 2.
  52. 3.
  53. 4.
  54. 5.
  55. 6.
  56. XEL FIN DE LA ESTUPIDEZ1.
  57. 2.
  58. 3.
  59. FIN… peroLA ESTUPIDEZ HUMANA NO TIENE FIN

Pero no es probable que la persona estúpida se sienta atraída por un libro como éste. Una de las concomitantes de la estupidez es la pereza, y en nuestro tiempo hay cosas más fáciles que leer un libro (especialmente un libro sin ilustraciones y que no ha sido condensado). Tampoco trae un cadáver en la cubierta, ni una joven bella y apasionada.

Sin embargo, el lector que supere esta introducción y el breve primer capítulo hallará después abundante derramamiento de sangre y erotismo, y también ingenio, rarezas, fantasmas y exotismo. Quizás no existe argumento, porque esta obra no es de ficción, pero hay algunos episodios auténticos (o por lo menos bastante probados), cualquiera de los cuales podría servir de base a un cuento… o a una pesadilla.

Tabori muy bien podría haber llamado a su libro: La anatomía de la estupidez, pues ha encarado el tema con el mismo bagaje de erudición y de entusiasmo que Robert Burton aplicó en La Anatomía de la Melancolía. Aquí, lo mismo que en el tratado del siglo XVII, hallamos una sorprendente colección de conocimientos raros, cuidadosamente organizados y bien presentados. Aparentemente, Tabori leyó todo lo que existe sobre el tema, de Erasmo a Shaw y de Oscar Wilde a Oscar Hammerstein.

El autor revela el tipo de curiosidad intelectual que no se atiene a las fronteras establecidas por la cátedra universitaria o por las especialidades científicas, y que es tan difícil hallar en nuestros días. A semejanza del estudioso europeo de la generación anterior, o del hombre culto del Renacimiento, pasa fácilmente de la historia a la literatura, y de ésta a la ciencia, citando raros volúmenes de autores franceses, alemanes, latinos, italianos y húngaros. Sin embargo, su prosa nunca es pesada ni pedante. En lugar de exhibir un arsenal de notas eruditas, oculta las huellas de su trabajo, del mismo modo que el carpintero elimina el aserrín dejado por la sierra.

Aunque Tabori dice modestamente de su libro que es mero “muestrario”, se trata de un muestrario profundamente significativo. Si, como dice el autor, ésta no es la historia completa de la estupidez, sólo nos resta sentirnos impresionados (y deprimidos) ante la vastedad del tema. Sería lamentable llegar a la conclusión de que es posible escribir sobre la estupidez del hombre un libro más voluminoso que sobre su sabiduría.