Back Historia de la estupidez humana
Chapters (59)
  1. IMPRIMIR
  2. elaleph.com
  3. INTRODUCCIÓN
  4. ILA CIENCIA NATURAL DE LA ESTUPIDEZ
  5. IILA VORACIDAD DE MIDAS1.
  6. 2.
  7. 3.
  8. 4.
  9. 5.
  10. 6.
  11. 7.
  12. 8.
  13. 9.
  14. IIIDESPUÉS DE USTED, SEÑOR
  15. 1.
  16. 3.
  17. 4.
  18. 5.
  19. 6.
  20. 7.
  21. 8.
  22. 9.
  23. IVEL ÁRBOL GENEALÓGICO1.
  24. 2.
  25. 3.
  26. 4.
  27. 5.
  28. VLA ESTUPIDEZ DEL BUROCRATISMO1.
  29. 2.
  30. 3.
  31. 4.
  32. 5.
  33. 6.
  34. 7.
  35. 8.
  36. VILA ESTUPIDEZ DE LA JUSTICIA1.
  37. 2.
  38. 3.
  39. 4.
  40. 5.
  41. VIILA ESTUPIDEZ DE LA DUDA1.
  42. 2.
  43. 3.
  44. 4.
  45. VIIIMITO Y ENSUEÑO1.
  46. 2.
  47. 3.
  48. 4.
  49. 5.
  50. IXLOCURA ERÓTICA1.
  51. 2.
  52. 3.
  53. 4.
  54. 5.
  55. 6.
  56. XEL FIN DE LA ESTUPIDEZ1.
  57. 2.
  58. 3.
  59. FIN… peroLA ESTUPIDEZ HUMANA NO TIENE FIN

Los skoptsi fueron una de las más horribles sectas que el mundo conoció. Representan quizás el último grado de la locura humana. Como casi todas las sectas modernas, los skoptsi también tuvieron sus antecesores en los primeros tiempos del cristianismo. Por lo que sabemos, Orígenes y Leoncio de Antioquía fueron los primeros cristianos que se castraron; el árabe Valerio reivindicó la dudosa distinción de haber organizado una secta sobre la idea de la castración. Estos sectarios se convirtieron en peligro público; no se contentaban con castrar a sus propios fieles, y hacían víctimas por doquier, entre individuos completamente ajenos a tales ideas religiosas. En un año de cosecha particularmente “rica” castraron a 690 hombres. La idea de que la extirpación del órgano sexual pecaminoso era grata a Dios (idea conocida ya en los tiempos precristianos), nunca desapareció totalmente de la vida de las sectas. Pero aparte de la horrible institución de la castración con “fines musicales” (durante mucho tiempo los eunucos representaron sobre la escena papeles femeninos, y los niños castrados formaban los coros de la iglesia) esta idea sólo halló expresión en una serie de tragedias individuales. Después de la desaparición de los valerienses, no volvió a constituir el fundamento de una comunidad sectaria. Hasta el siglo XVIII no hallamos grandes grupos de castrados en Rusia. En 1715 se arrestó a cierto número de estos desequilibrados en el distrito de Uglitch, de la provincia de Jaroslav. Dos años después se realizó gran número de arrestos en Moscú, donde la secta estaba dirigida por un hombre llamado Lupkin. Después de su muerte, su nombre y su tumba se convirtieron en bandera y lugar de peregrinación de sus adeptos. En 1738 la zarina Ana Ivánovna ordenó que el cuerpo fuera exhumado y quemado.

Pero la epidemia de autocastración se difundía cada vez más. Los procesos posteriores revelaron hechos horribles: canibalismo, asesinato de niños, etc. De todos modos, las medidas represivas resultaron inútiles. En 1771 apareció el Mesías de los skoptsi. Era Kondradtij Sselivanov, un original aventurero que se hacía pasar por el zar Pedro III. Los skoptsi todavía adoran en él al Hijo de Dios, y consideran que su misión fue más importante que la de su “hermano” Jesucristo.