Back Historia de la estupidez humana
Chapters (59)
  1. IMPRIMIR
  2. elaleph.com
  3. INTRODUCCIÓN
  4. ILA CIENCIA NATURAL DE LA ESTUPIDEZ
  5. IILA VORACIDAD DE MIDAS1.
  6. 2.
  7. 3.
  8. 4.
  9. 5.
  10. 6.
  11. 7.
  12. 8.
  13. 9.
  14. IIIDESPUÉS DE USTED, SEÑOR
  15. 1.
  16. 3.
  17. 4.
  18. 5.
  19. 6.
  20. 7.
  21. 8.
  22. 9.
  23. IVEL ÁRBOL GENEALÓGICO1.
  24. 2.
  25. 3.
  26. 4.
  27. 5.
  28. VLA ESTUPIDEZ DEL BUROCRATISMO1.
  29. 2.
  30. 3.
  31. 4.
  32. 5.
  33. 6.
  34. 7.
  35. 8.
  36. VILA ESTUPIDEZ DE LA JUSTICIA1.
  37. 2.
  38. 3.
  39. 4.
  40. 5.
  41. VIILA ESTUPIDEZ DE LA DUDA1.
  42. 2.
  43. 3.
  44. 4.
  45. VIIIMITO Y ENSUEÑO1.
  46. 2.
  47. 3.
  48. 4.
  49. 5.
  50. IXLOCURA ERÓTICA1.
  51. 2.
  52. 3.
  53. 4.
  54. 5.
  55. 6.
  56. XEL FIN DE LA ESTUPIDEZ1.
  57. 2.
  58. 3.
  59. FIN… peroLA ESTUPIDEZ HUMANA NO TIENE FIN

Los moravios, o Herrnhuter, también crearon una religión con muchos oscuros elementos de perversión sexual. (No me refiero aquí a los Hermanos de Plymouth, ni a los actuales Herrnhuter, cuyos núcleos se encuentran en diversos lugares de Alemania, Gran Bretaña y los Estados Unidos, sino más bien a la historia primitiva de esta secta, en las décadas del cuarenta y cincuenta del siglo XVIII.) El conde Zinzendorf, su fundador, vivía aún, y sus particulares inclinaciones fueron casi exclusivamente responsables de la fantástica interpretación que los moravios hicieron de ciertos hechos bíblicos. Identificaban completamente el sexo con la religión, y todo el culto se fundaba en la herida que la lanza del legionario abrió en el costado de Cristo, cuando los verdugos quisieron comprobar si el Salvador estaba muerto. Sólo una profunda neurosis sexual puede explicar el hecho de que Zinzendorf transformara en acto sexual la penetración de la lanza del legionario. Zinzendorf creó “vice-esposos”, o “procuradores matrimoniales”, que eran representantes de Cristo, en su carácter de auténtico esposo de todas las almas humanas. Algunos de los primitivos himnos moravios constituyen sorprendentes expresiones de obscenidad enfermizamente sentimental.