Back Historia de la estupidez humana Save as PDF
Chapters (59)
  1. IMPRIMIR
  2. elaleph.com
  3. INTRODUCCIÓN
  4. ILA CIENCIA NATURAL DE LA ESTUPIDEZ
  5. IILA VORACIDAD DE MIDAS1.
  6. 2.
  7. 3.
  8. 4.
  9. 5.
  10. 6.
  11. 7.
  12. 8.
  13. 9.
  14. IIIDESPUÉS DE USTED, SEÑOR
  15. 1.
  16. 3.
  17. 4.
  18. 5.
  19. 6.
  20. 7.
  21. 8.
  22. 9.
  23. IVEL ÁRBOL GENEALÓGICO1.
  24. 2.
  25. 3.
  26. 4.
  27. 5.
  28. VLA ESTUPIDEZ DEL BUROCRATISMO1.
  29. 2.
  30. 3.
  31. 4.
  32. 5.
  33. 6.
  34. 7.
  35. 8.
  36. VILA ESTUPIDEZ DE LA JUSTICIA1.
  37. 2.
  38. 3.
  39. 4.
  40. 5.
  41. VIILA ESTUPIDEZ DE LA DUDA1.
  42. 2.
  43. 3.
  44. 4.
  45. VIIIMITO Y ENSUEÑO1.
  46. 2.
  47. 3.
  48. 4.
  49. 5.
  50. IXLOCURA ERÓTICA1.
  51. 2.
  52. 3.
  53. 4.
  54. 5.
  55. 6.
  56. XEL FIN DE LA ESTUPIDEZ1.
  57. 2.
  58. 3.
  59. FIN… peroLA ESTUPIDEZ HUMANA NO TIENE FIN

Casi sería posible escribir una historia de la literatura, agrupando a los autores según que hayan sido encarcelados o no. Platón no sólo fue encarcelado por el tirano Dionisos, sino también vendido como esclavo en Egina, y rescatado por uno de sus colegas académicos. Aristóteles fue llevado a la prisión por ateo; mil quinientos años después sus obras fueron quemadas por algunos fanáticos cristianos. Ovidio, el dulce cantor y maestro del amor, saboreó apenas la amargura del exilio… sin embargo, el destierro a Tomi, tan lejos de su amada Roma, fue quizás castigo peor que el encierro en una mazmorra. Mani, el gran fundador de una nueva religión, corrió una suerte harto más dolorosa. No sólo languideció en prisión muchos años, sino que acabó despellejado vivo. Boecio, el fundador del escolasticismo cristiano medieval, que fue consejero íntimo de Teodorico, rey de los godos, acabó sus días en prisión. Marco Polo pasó muchos años como prisionero de guerra en Génova; y allí, agobiado por mortal aburrimiento, dictó a Rusticiano su gran libro de viajes. La habilidad de Maquiavelo no impidió que Giulio de Medici lo arrestara, y que fuera torturado y desterrado.

Martín Lutero fue secuestrado por los caballeros enmascarados de Federico el Sabio, y estuvo diez meses preso en Wartburgo. Tomás Moro perdió primero su libertad y luego la cabeza, porque se negó a reconocer la autoridad real en materia eclesiástica. Benvenuto Cellini, tan grande artista como talentoso autobiógrafo, estuvo preso en Castel Angelo, Roma, acusado de asesinato y de desfalco. (Probablemente era culpable de ambos delitos, por lo que no tendría derecho a figurar en esta galería de presos ilustres.) En la prisión, Miguel de Cervantes escribió su inmortal Don Quijote. Sir Walter Raleigh pasó trece años como involuntario huésped de la Torre Blanca, escribiendo los ocho volúmenes de su historia del mundo. (Llegó sólo hasta el año 130 a.C.). Fue puesto en libertad en 1616, y arrestado nuevamente dos años después. Esta vez, la sentencia tantas veces suspendida fue cumplida. Francis Bacon fue sentenciado por soborno y corrupción, a “detención por el tiempo que determinara la voluntad del rey” Ignoramos cuánto tiempo estuvo detenido Shakespeare por cazar en veda, pero sabemos que hubo de soportar veinticinco azotes por cierta aventura juvenil. Daniel Defoe fue puesto en el cepo por un folleto satírico en el que se burlaba de la persecución desatada contra las creencias religiosas. Villon, quizás el más notable poeta del Medioevo, fue sentenciado a muerte no una, sino dos veces en el curso de su breve vida.