Back Historia de la estupidez humana Save as PDF
Chapters (59)
  1. IMPRIMIR
  2. elaleph.com
  3. INTRODUCCIÓN
  4. ILA CIENCIA NATURAL DE LA ESTUPIDEZ
  5. IILA VORACIDAD DE MIDAS1.
  6. 2.
  7. 3.
  8. 4.
  9. 5.
  10. 6.
  11. 7.
  12. 8.
  13. 9.
  14. IIIDESPUÉS DE USTED, SEÑOR
  15. 1.
  16. 3.
  17. 4.
  18. 5.
  19. 6.
  20. 7.
  21. 8.
  22. 9.
  23. IVEL ÁRBOL GENEALÓGICO1.
  24. 2.
  25. 3.
  26. 4.
  27. 5.
  28. VLA ESTUPIDEZ DEL BUROCRATISMO1.
  29. 2.
  30. 3.
  31. 4.
  32. 5.
  33. 6.
  34. 7.
  35. 8.
  36. VILA ESTUPIDEZ DE LA JUSTICIA1.
  37. 2.
  38. 3.
  39. 4.
  40. 5.
  41. VIILA ESTUPIDEZ DE LA DUDA1.
  42. 2.
  43. 3.
  44. 4.
  45. VIIIMITO Y ENSUEÑO1.
  46. 2.
  47. 3.
  48. 4.
  49. 5.
  50. IXLOCURA ERÓTICA1.
  51. 2.
  52. 3.
  53. 4.
  54. 5.
  55. 6.
  56. XEL FIN DE LA ESTUPIDEZ1.
  57. 2.
  58. 3.
  59. FIN… peroLA ESTUPIDEZ HUMANA NO TIENE FIN

Sin embargo, aparentemente nadie comprendió cuán estúpido y bárbaro era agregar la partícula latina “us” a un nombre alemán; los monstruos así concebidos pasaban de contrabando a los textos clásicos, y destruían la armonía de conjunto… aunque algunas obras estuvieran escritas en latín macarrónico. La cosa no tenía tan mal aspecto cuando se trataba de nombres sencillos, por ejemplo Hallerus, Gesnerus, Mollerus, Happebus, Morhoflus, Gerhardus, Forsterus; y además, centenares de nombres alemanes latinizados se popularizaron a lo largo de siglos de uso; el lector los aceptaba, y olvidaba gradualmente su grotesca incongruencia. Pero nombres como Buxtorfius, Nierembergius, Ravenspergius, Schwenckfeldius, y Pufendorfius, resultan un poco extraños, y en el caso de Schreckefuchsius, el erudito profesor de matemáticas de la Universidad de Freiburg, la latinización no mejoraba mucho la situación.

Los propietarios de estos nombres alemanes duros y guturales llegaron a la conclusión de que el “us” no los hacía melodiosos ni clásicos; de modo que adoptaron otro método: tradujeron sus nombres poco elegantes al griego y al latín, y la pilosa oruga teutónica se convirtió entonces en mariposa clásica de hermosos colores. El excelente Lammerschwanz (cola de cordero) se convirtió en Casparus Arnurus, y con ese nombre comenzó a enseñar lógica y ética en la Universidad de Jena; el erudito doctor Rindfleisch (Carne de vaca) se convirtió en Bucretius; el pomeranio Brodkorb (Canasta de pan) firmó sus trabajos con el magnífico nombre de Artocophinus.