Chapters (59)
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- INTRODUCCIÓN
- ILA CIENCIA NATURAL DE LA ESTUPIDEZ
- IILA VORACIDAD DE MIDAS1.
- 2.
- 3.
- 4.
- 5.
- 6.
- 7.
- 8.
- 9.
- IIIDESPUÉS DE USTED, SEÑOR
- 1.
- 3.
- 4.
- 5.
- 6.
- 7.
- 8.
- 9.
- IVEL ÁRBOL GENEALÓGICO1.
- 2.
- 3.
- 4.
- 5.
- VLA ESTUPIDEZ DEL BUROCRATISMO1.
- 2.
- 3.
- 4.
- 5.
- 6.
- 7.
- 8.
- VILA ESTUPIDEZ DE LA JUSTICIA1.
- 2.
- 3.
- 4.
- 5.
- VIILA ESTUPIDEZ DE LA DUDA1.
- 2.
- 3.
- 4.
- VIIIMITO Y ENSUEÑO1.
- 2.
- 3.
- 4.
- 5.
- IXLOCURA ERÓTICA1.
- 2.
- 3.
- 4.
- 5.
- 6.
- XEL FIN DE LA ESTUPIDEZ1.
- 2.
- 3.
- FIN… peroLA ESTUPIDEZ HUMANA NO TIENE FIN
Croy!” (Sauvez les titres de la maison de Croy. Baur: Denkwürdigkeiten, Ulm, 1819).
Otra familia que aspiraba a vincularse con el Antiguo Testamento era el clan de los Jessé. El genealogista familiar también fundó su trabajo en el nombre de la familia, relacionándolo con el pasaje del Evangelio según San Mateo que dice: “Obed engendró a Jesse, y Jesse al rey David”. En 1688 se nombró una comisión oficial, con el fin de investigar las afirmaciones de la familia Jessé. La comisión produjo un documento que se ha conservado. En él se examinan el escudo de la familia y buena cantidad de documentos. Las conclusiones finales afirman que se trata de una reivindicación bien fundada y que es muy probable que exista cierta relación entre la familia Jessé y el rey David. (“… ce que contribue beaucoup a persuader l’opinión publique que cette race tient en quelque facon a cette grande race de Jessé, la plus noble, la plus glorieuse et la plus connue du monde.” El informe completo de la comisión fue publicado por H. Gourdon de Genouillac en Les mysteres de blason, París, 1868, página 73 y siguientes.)
La familia provenzal de Baux reivindicaba antepasados un poco más modestos. Se trataba de un clan distinguido y poderoso; algunos de sus miembros se elevaron a la jerarquía de príncipes reinantes. El escudo de armas era una estrella de plata en campo rojo. La estrella indicaba que la familia descendía en línea directa de uno de los tres Reyes Magos, Baltasar. Los eruditos historiadores de Marsella aceptaron gravemente la afirmación, como si se tratara de un hecho probado… aunque entre ellos había hombres tan amantes de la verdad como el consejero estatal Antoine de Ruffi. Ruffi era hombre extremadamente recto; cuando alimentaba una mínima duda sobre alguno de sus fallos en un juicio civil, pagaba al perdedor la suma exacta que éste había perdido. Sin embargo, sus nobles escrúpulos y su rígido sentido de la justicia no le impidieron aceptar que el rey Baltasar era un auténtico antepasado de la familia Baux.