Chapters (59)
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- INTRODUCCIÓN
- ILA CIENCIA NATURAL DE LA ESTUPIDEZ
- IILA VORACIDAD DE MIDAS1.
- 2.
- 3.
- 4.
- 5.
- 6.
- 7.
- 8.
- 9.
- IIIDESPUÉS DE USTED, SEÑOR
- 1.
- 3.
- 4.
- 5.
- 6.
- 7.
- 8.
- 9.
- IVEL ÁRBOL GENEALÓGICO1.
- 2.
- 3.
- 4.
- 5.
- VLA ESTUPIDEZ DEL BUROCRATISMO1.
- 2.
- 3.
- 4.
- 5.
- 6.
- 7.
- 8.
- VILA ESTUPIDEZ DE LA JUSTICIA1.
- 2.
- 3.
- 4.
- 5.
- VIILA ESTUPIDEZ DE LA DUDA1.
- 2.
- 3.
- 4.
- VIIIMITO Y ENSUEÑO1.
- 2.
- 3.
- 4.
- 5.
- IXLOCURA ERÓTICA1.
- 2.
- 3.
- 4.
- 5.
- 6.
- XEL FIN DE LA ESTUPIDEZ1.
- 2.
- 3.
- FIN… peroLA ESTUPIDEZ HUMANA NO TIENE FIN
Los distinguidos huéspedes se reunieron a las seis de la mañana (hora bastante temprana, de acuerdo con las normas europeas) en el palacio, donde el Maestro de Ceremonias presentó a Su Gracia y Alteza, la Consorte del Presidente. El primer ministro pronunció un discurso de salutación, que concluyó con una plegaria de agradecimiento al Todopoderoso por haber hecho al afortunado Haití el don de Su obra maestra, Su Gracia y Alteza, la Consorte del Presidente. (Así dice la Gaceta Oficial.)
Aunque muy conmovida, Su Gracia replicó brevemente. De todos modos, aún esas pocas palabras fueron una hazaña, pues no sabía leer ni escribir, y debió aprender el discurso de memoria y de oídas.
“¡Caballeros!”, dijo. “Mi corazón, que aprecia cabalmente vuestro homenaje, sólo desea ser cada día más digno del respeto y del amor del pueblo haitiano”.
Debe reconocerse que fue un discurso sencillo e inteligente. Sin embargo, para la Gaceta Oficial fue algo apenas menos precioso que una oración de Demóstenes o que la sabiduría del rey Salomón.
“Ante estas palabras, inspiradas por la personificación misma de la Modestia y de la Bondad, el público reunido emitió un murmullo de profundo afecto. El viajero extraviado en el desierto, que al fin da con una fuente refrescante y allí sacia su sed, no puede sentir mayor placer que el que embargó el alma del pueblo haitiano cuando oyó tan nobles palabras.”
Enfermante servilismo, nauseabundas adulaciones, se dirá. Algo que sólo es posible entre estos pobres negros, que tratan de imitar a otros países más civilizados y también más artificiosos.
Podemos reír ante el florido estilo y la infantil adulación de la Gaceta Oficial. Pero compárense los fragmentos anteriores con estas líneas:
“Fue siempre gran amigo y sabio consejero de los trabajadores intelectuales, y especialmente de los literatos. Confirió a los escritores el orgulloso título y la misión: ¡ser los constructores del espíritu! Y él concibió el lema eterno de la literatura mundial progresista: ¡escribir la verdad!”
“El movimiento mundial de la paz vio en él al hombre cuyas palabras y cuya actividad científica y política se orientó siempre hacia el futuro pacífico de la humanidad. Su último discurso llamó a todos los hombres honestos a defender la paz, la libertad, la independencia nacional y los derechos humanos. Estas palabras constituyen los hitos deslumbrantes e inmortales de los partidarios de la paz, y les indican exactamente el camino a seguir.”
¿Hay tanta diferencia entre la Gaceta Oficial haitiana de 1810 y la Gaceta Literaria húngara del 21 de diciembre de 1954? ¿Entre la descripción de la fiesta de cumpleaños de la consorte de Henri Christophe y el articulo en que se celebró (póstumamente) el septuagésimo quinto cumpleaños de cierto José Vissarionovich Dzhugaslivili… es decir, de José Stalin?