Back Historia de la estupidez humana Save as PDF
Chapters (59)
  1. IMPRIMIR
  2. elaleph.com
  3. INTRODUCCIÓN
  4. ILA CIENCIA NATURAL DE LA ESTUPIDEZ
  5. IILA VORACIDAD DE MIDAS1.
  6. 2.
  7. 3.
  8. 4.
  9. 5.
  10. 6.
  11. 7.
  12. 8.
  13. 9.
  14. IIIDESPUÉS DE USTED, SEÑOR
  15. 1.
  16. 3.
  17. 4.
  18. 5.
  19. 6.
  20. 7.
  21. 8.
  22. 9.
  23. IVEL ÁRBOL GENEALÓGICO1.
  24. 2.
  25. 3.
  26. 4.
  27. 5.
  28. VLA ESTUPIDEZ DEL BUROCRATISMO1.
  29. 2.
  30. 3.
  31. 4.
  32. 5.
  33. 6.
  34. 7.
  35. 8.
  36. VILA ESTUPIDEZ DE LA JUSTICIA1.
  37. 2.
  38. 3.
  39. 4.
  40. 5.
  41. VIILA ESTUPIDEZ DE LA DUDA1.
  42. 2.
  43. 3.
  44. 4.
  45. VIIIMITO Y ENSUEÑO1.
  46. 2.
  47. 3.
  48. 4.
  49. 5.
  50. IXLOCURA ERÓTICA1.
  51. 2.
  52. 3.
  53. 4.
  54. 5.
  55. 6.
  56. XEL FIN DE LA ESTUPIDEZ1.
  57. 2.
  58. 3.
  59. FIN… peroLA ESTUPIDEZ HUMANA NO TIENE FIN

He aquí una breve lista de títulos publicados en los Estados Unidos y relacionados todos con cuestiones de astrología:
Astrología y accidentes.
Su futuro y las estrellas.
Astrología y matrimonio.
El zodíaco, y el alma humana.
Libro de astrología del estudiante.
Astrología familiar.
Astrología y carreras de caballos.
La influencia de las estrellas sobre las cotizaciones de bolsa.
Cómo y cuándo jugar bridge, en relación con las estrellas.
No es de extrañar que con frecuencia se lean en los diarios anuncios de este tipo:
“Dama de buena posición y educación, nacida Escorpión, busca relacionarse con caballeros nacidos en Tauro. Objeto: matrimonio.”
Se ha calculado que la población de los Estados Unidos gasta ciento cincuenta millones de dólares anuales en astrólogos, adivinos y otros charlatanes. Esta maravillosa presunción de los hombres, los cuales empiezan por aplicar nombres arbitrarios a las estrellas del cielo, y luego extraen trascendentales conclusiones de esa nomenclatura arbitraria, constituye una de las más notables pruebas de la inmortalidad de la estupidez.
Pero la astrología es sólo uno de los variados métodos con los que se procura penetrar los misterios del futuro. En la antigüedad y durante el medioevo se conocieron cien distintas formas de adivinación, veintenas de métodos aplicados a la predicación del futuro. Sólo tenían una característica común: jamás daban resultado. Cuando acertaban, lo debían a mera coincidencia, o gracias al tipo de profecía estilo Macbeth, en la que ciertas cosas ocurren gracias a la deformación voluntaria de los hechos. He aquí una lista parcial:
Dafnomancia- adivinación por medio del laurel.
Cleromancia- adivinación mediante dados, huesos, etc. o echando suertes.
Botanomancia- adivinación por medio de las plantas.
Pegomancia- adivinación por medio de las fuentes.
Sicomancia- adivinación mediante hojas de sicomoro.
Xi1omancia- adivinación por medio de hojas caídas.
Espodomancia- adivinación mediante cenizas.
Geomancia- adivinación por medio de arena.
Commiomancia- adivinación mediante cebollas.
Alectriomancia- adivinación por medio de peleas de gallos.
En realidad, cualquier cosa podía servir de fundamento al arte adivinatorio: el pan, los dados, las llaves, las lámparas, los pájaros, los nombres, las flechas, las ratas, las hojas de zanahoria, el queso, la sal, los números, los ojos, el dinero, los espejos, el fuego, el incienso, los huevos, los accidentes, la cera, el agua (con agua se practicaban diez clases diferentes de adivinación), la poesía, los topos… Como se ve, era posible elegir. Y muchos métodos sobreviven aún en nuestros días.
Estúdiese cualquier publicación ocultista o espiritista y se hallarán veintenas de anuncios, cada uno de los cuales ofrece consejos detallados sobre el futuro, la salud o los problemas sexuales y financieros del lector. No es éste el lugar adecuado para tratar la estupidez que sirve de caldo de cultivo a los falsos médium, a los clarividentes, a los fotógrafos del espíritu y a los restantes charlatanes cuyos métodos fueron denunciados por Harry Price, el barón Schrenck-Notzing, Houdini y muchos otros. Tampoco aludimos aquí a quienes creen honestamente en la vida futura y en la comunicación espiritual. Quizás sólo persiguen un bello sueño; y quizás es posible también que posean particular capacidad para autoengañarse… por lo menos la mayoría de ellos viven consagrados a una auténtica búsqueda de conocimientos y de iluminación. Pero el delito y el ocultamiento siempre tuvieron cierta natural relación, y quienes explotan la credulidad de los auténticos creyentes pueden hacerlo sólo porque existe un fértil suelo de estupidez en el que madura la cosecha de la superstición y del engaño.