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Chapters (45)
  1. Agradecimientos
  2. Capital desierta
  3. Capítulo 1
  4. Capítulo 2
  5. Capítulo 3
  6. Capítulo 4
  7. Susurro de lluvia
  8. Capítulo 5
  9. Capítulo 6
  10. Capítulo 7
  11. Capítulo 8
  12. Capítulo 9
  13. Capítulo 10
  14. Capítulo 11
  15. Ciudad granito
  16. Capítulo 12
  17. Capítulo 13
  18. Capítulo 14
  19. Capítulo 15
  20. Capítulo 16
  21. Capítulo 17
  22. Crudo muerto
  23. Capítulo 18
  24. Capítulo 19
  25. Capítulo 20
  26. El terror en sueños
  27. Capítulo 21
  28. Capítulo 22
  29. Capítulo 23
  30. Capítulo 24
  31. Capítulo 25
  32. Capítulo 26
  33. Capítulo 27
  34. Al norte del infierno
  35. Capítulo 28
  36. Capítulo 29
  37. Capítulo 30
  38. Capítulo 31
  39. Capítulo 32
  40. Capítulo 33
  41. Capítulo 34
  42. Capítulo 35
  43. Capítulo 36
  44. EPÍLOGO
  45. Notas

Los ecologistas señalaban que existían más de doscientas instalaciones para extracción de petróleo y gas en la plataforma continental del Reino Unido, todas ellas con una vida de producción limitada. El Gobierno apoyaba al parecer la opción de dejar in situ la mayoría de las instalaciones de aguas profundas con un programa mínimo de mantenimiento. Se hablaba incluso de venderlas para el reciclaje, sugiriéndose el empleo en cárceles y complejos casinohotel. Gobierno y empresas petroleras procedían al cálculo de los costes reales para determinar el término medio entre gastos, seguridad y medio ambiente. La reivindicación de los ecologistas era preservar el medio ambiente a toda costa. Animados por su triunfo sobre la Shell cuando el Brent Spar, los grupos de presión querían lograr algo similar en Bannock y estaba previsto convocar en Aberdeen manifestaciones, reuniones y conciertos al aire libre cerca del lugar en que se celebraba el congreso.

Aberdeen se había convertido en el centro del universo de Rebus.

Terminó el whisky sin pensar en tomarse otro, pero cambió de idea. Siguió hojeando el periódico: nada nuevo sobre Johnny Biblia. En la sección inmobiliaria echó un vistazo a los precios en la zona MarchmontSciennes y no pudo por menos que reírse de algunos detalles del anuncio de New Town: «lujosa casa urbana, cinco plantas de gran categoría...», «garaje aparte, veinte mil libras». En Escocia aún había lugares donde por veinte mil libras comprabas una casa, puede que hasta con garaje. Miró la sección Propiedad rural y eran igualmente precios de locura, con sus correspondientes fotos. Una de ellas al sudeste de la ciudad, con vistas al mar, por el precio de su piso de Marchmont. Sueña, marinero...

Regresó a casa, cogió el coche y se fue a Craigmillar, una zona de la ciudad que aún no figuraba en la sección inmobiliaria y que seguramente tardaría lo suyo.

El turno de noche estaba a punto de concluir y vio a agentes que no conocía. Les preguntó qué tal y le dijeron que había sido una noche tranquila; los calabozos estaban vacíos y las «galleteras» también. En el «cobertizo» se sentó a su mesa y se encontró con más papeleo esperándole. Fue a por un café y cogió la primera hoja.