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Chapters (45)
  1. Agradecimientos
  2. Capital desierta
  3. Capítulo 1
  4. Capítulo 2
  5. Capítulo 3
  6. Capítulo 4
  7. Susurro de lluvia
  8. Capítulo 5
  9. Capítulo 6
  10. Capítulo 7
  11. Capítulo 8
  12. Capítulo 9
  13. Capítulo 10
  14. Capítulo 11
  15. Ciudad granito
  16. Capítulo 12
  17. Capítulo 13
  18. Capítulo 14
  19. Capítulo 15
  20. Capítulo 16
  21. Capítulo 17
  22. Crudo muerto
  23. Capítulo 18
  24. Capítulo 19
  25. Capítulo 20
  26. El terror en sueños
  27. Capítulo 21
  28. Capítulo 22
  29. Capítulo 23
  30. Capítulo 24
  31. Capítulo 25
  32. Capítulo 26
  33. Capítulo 27
  34. Al norte del infierno
  35. Capítulo 28
  36. Capítulo 29
  37. Capítulo 30
  38. Capítulo 31
  39. Capítulo 32
  40. Capítulo 33
  41. Capítulo 34
  42. Capítulo 35
  43. Capítulo 36
  44. EPÍLOGO
  45. Notas

—No fue muy grande comparado con las del Braer y el Sea Empress. El primer ayudante que estaba al mando se encontraba, por lo visto, en la enfermería... con resaca. Y un marinero que no había efectuado antes la operación movió las palancas equivocadas. El caso es que el marinero no sabía nada de inglés. Actualmente se dan estos casos porque aunque los oficiales son ingleses, contratan la tripulación más barata que encuentran con gente de cualquier nacionalidad: portugueses, filipinos y qué sé yo. Para mí que ese pobre desgraciado no entendió las instrucciones.

— ¿Y se echó tierra al asunto?

Harley se encogió de hombros.

—No era una gran noticia en principio, no se trataba de un vertido de gran magnitud.

— ¿Y cuál era, entonces, el problema? —inquirió Rebus con el ceño fruncido.

—Ya le he dicho que yo le conté la historia a Mitch...

— ¿Y usted cómo se enteró?

—Los tripulantes desembarcaron en la terminal y fueron a la cantina, yo estuve hablando con un marinero al que vi muy angustiado. Hablo un poco de español. Y el hombre me lo contó.

Rebus asintió con la cabeza.

— ¿Y Mitch?

—Es que Mitch descubrió algo que se ignoraba. De quién era realmente ese petrolero. Es difícil enterarse, porque esos barcos los fletan con muchas banderas y en diversos sitios y es una auténtica estela de papeleo. No siempre es fácil obtener los datos de los puertos en que están registrados..., son empresas subsidiarias de otras y radicadas en países distintos...

—Un laberinto.

—Sí, hecho a propósito. Muchos de esos petroleros se encuentran en pésimas condiciones, pero la ley marítima es internacional y aunque se quiera impedir que atracasen sería imposible sin el consentimiento del resto de los signatarios.

— ¿Mitch descubrió que el petrolero era de T—Bird Oil?

— ¿Cómo lo ha adivinado?

—Cursillos de clarividencia.

—Sí, eso es lo que me dijo a mí.

— ¿Y usted cree que alguien de T—Bird Oil le mató? Pero ¿por qué? Tal como ha dicho, no era un vertido digno de ser noticia.

—Pero ponía a T—Bird en el candelero. En este momento hacen cuanto pueden para convencer al Gobierno de que les deje hundir las plataformas en el mar. Hablan de ecologismo y de sus logros en ese campo. Somos Mister Limpio, así que déjennos hacer lo que queramos. —Harley hablaba casi con desdén descubriendo sus blancos dientes—. Inspector, en serio. ¿Estoy paranoico? Que Mitch cayera por una ventana no significa que le asesinaran, ¿verdad?

—Ah, claro que le asesinaron. Pero de lo que no estoy seguro es de que el Negrita tuviese mucho que ver. —Harley se detuvo y se le quedó mirando—. Yo creo que no correrá peligro volviendo a casa, Jake —dijo Rebus—. Estoy seguro. Pero antes necesito una cosa.

— ¿Qué?

—La dirección de Joanna Bruce.

Capítulo 30