Chapters (45)
- Agradecimientos
- Capital desierta
- Capítulo 1
- Capítulo 2
- Capítulo 3
- Capítulo 4
- Susurro de lluvia
- Capítulo 5
- Capítulo 6
- Capítulo 7
- Capítulo 8
- Capítulo 9
- Capítulo 10
- Capítulo 11
- Ciudad granito
- Capítulo 12
- Capítulo 13
- Capítulo 14
- Capítulo 15
- Capítulo 16
- Capítulo 17
- Crudo muerto
- Capítulo 18
- Capítulo 19
- Capítulo 20
- El terror en sueños
- Capítulo 21
- Capítulo 22
- Capítulo 23
- Capítulo 24
- Capítulo 25
- Capítulo 26
- Capítulo 27
- Al norte del infierno
- Capítulo 28
- Capítulo 29
- Capítulo 30
- Capítulo 31
- Capítulo 32
- Capítulo 33
- Capítulo 34
- Capítulo 35
- Capítulo 36
- EPÍLOGO
- Notas
—No pasa nada porque fueses con ellos —dijo Rebus—. Debo darte las gracias.
—Yo pensaba...
Él hizo un signo afirmativo con la cabeza para mostrar que lo decía en serio y vio por el gesto de alivio de ella el mal trago que había pasado.
— ¿Estás trabajando en algo? —siguió él, por darle algo de conversación para aliviarla.
Morton y Eve aguardaban en el coche.
—He estado repasando los antecedentes del caso Johnny Biblia y son terriblemente aburridos —respondió ella animada—. Pero repasando los periódicos antiguos en la Nacional he descubierto una cosa.
— ¿Qué?
También él había estado allí.
—Me dijo un bibliotecario que alguien había consultado periódicos recientes y que estuvo preguntando qué lectores habían mirado los de 1968 a 1970. Pensé que era una combinación extraña porque los recientes eran todos justo antes del primer asesinato de Johnny Biblia.
— ¿Y los otros de los años en que actuaba John Biblia?
—Sí.
— ¿Era periodista?
—Eso dice el bibliotecario, pero la tarjeta que dio es falsa. Fue él quien se puso en contacto por teléfono con el bibliotecario.
— ¿Y ese bibliotecario tiene datos?
—Unos cuantos nombres. Los apunté por si acaso. Un par de ellos sí que son periodistas, otro eres tú y los demás Dios sabe.
Sí, él había pasado un día entero revisando los viejos artículos y pidiendo fotocopias de los más relevantes... para su colección.
— ¿Y el misterioso periodista?
—Ni idea. Tengo la descripción física, pero no sirve de mucho. Algo más de cincuenta años, alto, rubio...
—No es realmente ninguna excepción, ¿verdad? ¿Y por qué ese interés en los periódicos recientes? A ver... Qué enrevesado.
—Es lo que yo he pensado —dijo Siobhan—. Porque preguntar a la vez por la gente que ha mostrado interés por el caso de John Biblia... El caso es que, sea quien sea, ahora tiene tu nombre y dirección.
—Qué bien, un admirador —comentó Rebus sin dejar de pensar—. Y los otros nombres... Déjame verlos.
Ella buscó la página en su bloc de notas. Un nombre llamó su atención: Peter Manuel.
— ¿Qué pasa?
Rebus señaló con el dedo.
—Un nombre falso. Manuel fue un asesino de los años cincuenta.
—Entonces, el que...
Lector de material sobre John Biblia y un seudónimo que correspondía al nombre de un asesino.
—Johnny Biblia —dijo Rebus con voz queda.
—Tendré que volver a hablar con el bibliotecario.
—Mañana por la mañana sin falta —apostilló Rebus—. Por cierto... ¿Te encargas de entregarle esto a Gill Templer? —añadió dándole el sobre.
—Claro. —Lo meneó y notó que se movía el casete—. ¿Debo saber de qué se trata?
—Ni mucho menos.
—Pues ahora sí que me pica la curiosidad —dijo ella sonriendo.
—Pues te rascas.