Chapters (45)
- Agradecimientos
- Capital desierta
- Capítulo 1
- Capítulo 2
- Capítulo 3
- Capítulo 4
- Susurro de lluvia
- Capítulo 5
- Capítulo 6
- Capítulo 7
- Capítulo 8
- Capítulo 9
- Capítulo 10
- Capítulo 11
- Ciudad granito
- Capítulo 12
- Capítulo 13
- Capítulo 14
- Capítulo 15
- Capítulo 16
- Capítulo 17
- Crudo muerto
- Capítulo 18
- Capítulo 19
- Capítulo 20
- El terror en sueños
- Capítulo 21
- Capítulo 22
- Capítulo 23
- Capítulo 24
- Capítulo 25
- Capítulo 26
- Capítulo 27
- Al norte del infierno
- Capítulo 28
- Capítulo 29
- Capítulo 30
- Capítulo 31
- Capítulo 32
- Capítulo 33
- Capítulo 34
- Capítulo 35
- Capítulo 36
- EPÍLOGO
- Notas
En octubre de 1969, el tribunal supremo de Edimburgo condenaba a Paddy Meehan, quien había gritado: «¡Cometen un error! ¡Soy inocente!». Aquello le hizo pensar en Lenny Spaven; alejó el pensamiento y cogió otro periódico. Ocho de noviembre: la galerna obliga a evacuar la plataforma petrolífera de Staflo. El 12, un artículo informando que los dueños del Torrey Canyon habían pagado tres millones de libras como indemnización por el vertido de cinco mil toneladas de crudo kuwaití en el canal de la Mancha. Dunfermline había decidido permitir la proyección de The Killing of Sister George [ 19 ], y un Rover nuevo de tres litros y medio costaba mil setecientas libras. Pasó a finales de diciembre. El presidente del Partido Nacional Escocés predecía que Escocia estaba en el «umbral de una década decisiva». Muy bien dicho, señor. El 31 de diciembre, Nochevieja, el Herald deseaba a sus lectores un feliz y próspero 1970, y traía la noticia de un tiroteo en Govanhill: un agente muerto y tres heridos. Dejó el periódico y el aire hizo volar unas fotos de la mesa. Las recogió: las tres víctimas llenas de vida. La primera y la tercera tenían cierta similitud fisonómica, y las tres parecían llenas de confianza, como si el futuro fuese a traerles cuanto soñaban. Era bueno tener confianza y no rendirse, pero dudaba de que mucha gente lo lograse. Sí, ante la cámara sonreían, pero fotografiadas por sorpresa seguramente tendrían un aspecto desaliñado y cansado, como los transeúntes de las otras fotos.
¿Cuántas víctimas había? No eran sólo las de John Biblia y Johnny Biblia sino las de todos los asesinos, los castigados y los impunes. Los asesinatos de Wend's End, de Cromwell Street, de Nilsen, el destripador de Yorkshire... Y Elsie Rhind... Si Spaven no la había matado, el asesino se habría estado riendo durante todo el proceso. Y seguía libre, quizá con otros trofeos en su haber, otros casos no resueltos. Elsie Rhind yacía en su tumba sin ser vengada; una víctima olvidada. Spaven se había suicidado porque no podía soportar el peso de su inocencia. Y Lawson Geddes..., ¿se había suicidado por el dolor de perder a su esposa o a causa de Spaven? ¿Habría llegado a planteárselo fríamente?