Chapters (45)
- Agradecimientos
- Capital desierta
- Capítulo 1
- Capítulo 2
- Capítulo 3
- Capítulo 4
- Susurro de lluvia
- Capítulo 5
- Capítulo 6
- Capítulo 7
- Capítulo 8
- Capítulo 9
- Capítulo 10
- Capítulo 11
- Ciudad granito
- Capítulo 12
- Capítulo 13
- Capítulo 14
- Capítulo 15
- Capítulo 16
- Capítulo 17
- Crudo muerto
- Capítulo 18
- Capítulo 19
- Capítulo 20
- El terror en sueños
- Capítulo 21
- Capítulo 22
- Capítulo 23
- Capítulo 24
- Capítulo 25
- Capítulo 26
- Capítulo 27
- Al norte del infierno
- Capítulo 28
- Capítulo 29
- Capítulo 30
- Capítulo 31
- Capítulo 32
- Capítulo 33
- Capítulo 34
- Capítulo 35
- Capítulo 36
- EPÍLOGO
- Notas
Ancram hizo un gesto con la cabeza a Jack Morton para indicarle que estaba ante la grabadora. Era un despacho muy estrecho de la tercera planta de Fettes y daba la impresión de que habían desalojado a alguien a la fuerza. Había una papelera llena junto a la mesa, clips por el suelo y aún se veían en la pared señales de la cinta adhesiva que sujetaba unas fotos arrancadas. Ancram estaba sentado detrás de aquella mesa rayada, con las notas sobre el caso Spaven amontonadas a un lado. Vestía un traje formal azul oscuro de raya diplomática con camisa azul celeste y corbata, y parecía haber pasado antes por la peluquería. Ante él tenía dos bolígrafos: un Bic amarillo de punta fina y tinta azul y otro lacado, de aspecto caro. Sus uñas cuidadas tamborileaban sobre un cuaderno nuevo en formato Din A4, a la derecha del cual tenía una lista mecanografiada de preguntas y puntos para plantear.
—Bien, doctor —dijo Rebus—, ¿qué posibilidades tengo?
Ancram se limitó a sonreír antes de hablar para la grabadora.
—Inspector jefe Charles Ancram del DIC de Strathclyde. Son... —miró el reloj de pulsera— las diez cuarenta y cinco del lunes veinticuatro de junio. Interrogatorio preliminar al inspector John Rebus de la policía de Lothian y Borders. El interrogatorio tiene lugar en la jefatura de la policía de Lothian, avenida Fettes, Edimburgo. Está también presente...
—Se le ha olvidado el código postal —dijo Rebus cruzándose de brazos.
—Era la voz del inspector Rebus. Está también presente el inspector Jack Morton del DIC de Falkirk, actualmente de servicio temporal en la policía de Strathclyde, Glasgow.
Ancram echó un vistazo a sus notas, cogió el Bic y lo llevó a lo largo de las dos primeras líneas. Luego, cogió un vasito de plástico con agua y dio un sorbo mirando a Rebus por encima del borde.
—Cuando quiera —dijo éste.
Ancram estaba más que dispuesto. Tenía a Jack Morton con la grabadora, de la que salían dos cables con sus respectivos micrófonos colocados sobre la mesa y orientados uno hacia él y el otro hacia Rebus, aunque éste desde su asiento no veía bien a Morton. Los protagonistas de aquella partida de ajedrez eran él y Ancram.
—Inspector —dijo Ancram—, ¿sabe por qué está aquí?
—Sí, señor. Estoy aquí porque me he negado a abandonar una investigación sobre la posible relación entre un gángster de Glasgow, Joseph Toal, el narcotráfico en Aberdeen y el asesinato en Edimburgo de un trabajador del petróleo.
Ancram hojeó las notas del caso con gesto de aburrimiento.
—Inspector, ¿sabe que se ha reavivado el interés por el caso de Leonard Spaven?
—Sé que los tiburones de la tele estrechan el círculo creyendo oler sangre.
— ¿Y la huelen?