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Chapters (45)
  1. Agradecimientos
  2. Capital desierta
  3. Capítulo 1
  4. Capítulo 2
  5. Capítulo 3
  6. Capítulo 4
  7. Susurro de lluvia
  8. Capítulo 5
  9. Capítulo 6
  10. Capítulo 7
  11. Capítulo 8
  12. Capítulo 9
  13. Capítulo 10
  14. Capítulo 11
  15. Ciudad granito
  16. Capítulo 12
  17. Capítulo 13
  18. Capítulo 14
  19. Capítulo 15
  20. Capítulo 16
  21. Capítulo 17
  22. Crudo muerto
  23. Capítulo 18
  24. Capítulo 19
  25. Capítulo 20
  26. El terror en sueños
  27. Capítulo 21
  28. Capítulo 22
  29. Capítulo 23
  30. Capítulo 24
  31. Capítulo 25
  32. Capítulo 26
  33. Capítulo 27
  34. Al norte del infierno
  35. Capítulo 28
  36. Capítulo 29
  37. Capítulo 30
  38. Capítulo 31
  39. Capítulo 32
  40. Capítulo 33
  41. Capítulo 34
  42. Capítulo 35
  43. Capítulo 36
  44. EPÍLOGO
  45. Notas

—Chick es de la Costa Oeste, John. No tendría por qué estar aquí. —MacAskill meneó la cabeza y abrió el cajón para sacar una lata de IrnBru—. ¡Joder!

— ¿Algún problema, señor?

—He comprado la de régimen.

Rebus le dejó ocupado en el traslado.

Morton le esperaba en el pasillo.

— ¿Has oído eso?

—No estaba escuchando.

—Mi jefe acaba de decirme que puedo escaquearme cuanto quiera.

—Lo que quiere decir que podemos terminar el cuarto de estar.

Rebus asintió con la cabeza, pero él estaba pensando en acabar otro asunto. Fue al «cobertizo» y se plantó ante la mesa de Bain.

—Entonces, ¿qué?

—Pues que hicimos lo que pediste. Y los soplones nos dieron un nombre —dijo Bain.

—Hank Shankley —añadió Maclay.

—No está muy fichado, pero siempre está dispuesto a ganarse una pasta sin ningún escrúpulo si sale algo. Y no para. Corre el rumor de que pilló mucho dinero y al cabo de un par de copas se le oyó presumir de su «contacto en Glasgow».

— ¿Habéis hablado con él?

Bain negó con la cabeza.

—Esperábamos el momento propicio.

—Esperábamos a que aparecieras —añadió Maclay.

— ¿Habéis comprobado adónde va? ¿Dónde puedo encontrarlo?

—Le gusta nadar.

— ¿En algún sitio concreto?

—En la piscina olímpica.

—Descripción.

—Es un edificio grande al final de Dalkeith Road.

—Me refiero a Shankley.

—Es inconfundible —dijo Maclay—. Treinta y pico años, uno ochenta y delgado como una espingarda; tiene pelo rubio y corto. Aspecto nórdico.

—En la descripción dice que es «albino» —intervino Bain.

Rebus sacudió la cabeza.

—Os quedo muy agradecido, caballeros.

—Aún no te hemos dicho quién nos lo contó.

— ¿Quién?

— ¿Te acuerdas de Craw Shand? —dijo Bain sonriendo.

— ¿El que se empeñaba en que era Johnny Biblia? —Bain y Maclay asintieron con la cabeza—. ¿Por qué no me dijisteis que era confidente vuestro?

Bain se encogió de hombros.

—No queríamos divulgarlo. Pero Craw te ha tomado afecto. Es que le gusta que le den caña de vez en cuando...

Nada más salir, Morton se dirigió al coche pero Rebus tenía otros planes. Fueron a una tienda a comprar seis latas de IrnBru, no de régimen, y volvieron a la comisaría a entregárselas al sargento de guardia, que sudaba como un condenado.

—De servicio no se puede —dijo éste al ver la bolsa.

—Son para Jim MacAskill —dijo Rebus—. Que le lleguen cinco por lo menos.

Ahora ya podían marcharse.