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Chapters (45)
  1. Agradecimientos
  2. Capital desierta
  3. Capítulo 1
  4. Capítulo 2
  5. Capítulo 3
  6. Capítulo 4
  7. Susurro de lluvia
  8. Capítulo 5
  9. Capítulo 6
  10. Capítulo 7
  11. Capítulo 8
  12. Capítulo 9
  13. Capítulo 10
  14. Capítulo 11
  15. Ciudad granito
  16. Capítulo 12
  17. Capítulo 13
  18. Capítulo 14
  19. Capítulo 15
  20. Capítulo 16
  21. Capítulo 17
  22. Crudo muerto
  23. Capítulo 18
  24. Capítulo 19
  25. Capítulo 20
  26. El terror en sueños
  27. Capítulo 21
  28. Capítulo 22
  29. Capítulo 23
  30. Capítulo 24
  31. Capítulo 25
  32. Capítulo 26
  33. Capítulo 27
  34. Al norte del infierno
  35. Capítulo 28
  36. Capítulo 29
  37. Capítulo 30
  38. Capítulo 31
  39. Capítulo 32
  40. Capítulo 33
  41. Capítulo 34
  42. Capítulo 35
  43. Capítulo 36
  44. EPÍLOGO
  45. Notas

Era primera hora de la tarde y hacía frío, pero el cielo estaba despejado. Los últimos compradores del sábado volvían a casa y los primeros juerguistas comenzaban a salir. Echó a andar hacia el Burke's. Otro gorila distinto; un problema menos. Pagó su entrada como un buen chico y se abrió camino a través de la música hasta la barra. Llevaría abierto poco rato y los pocos clientes que había parecían dispuestos a marcharse si aquello no se animaba. Pidió medio whisky cargado de hielo, que le costó un riñón, y echó un vistazo al local por el espejo. Ni rastro de Eve y Stanley. Ni rastro evidente de traficantes. En eso Willie Ford tenía razón: ¿qué aspecto tenían los traficantes? Exceptuando los yonquis, tenían una apariencia corriente. Su negocio consistía en contactar con la mirada y un mutuo entendimiento con la otra persona. Reconocerse y una transacción con cuatro palabras.

Se imaginó a Michelle Strachan bailando en aquel lugar, rumbo a los últimos momentos de su vida. Movió el vaso para deshacer el hielo y pensó en dar un paseo hasta Duthie Park. A lo mejor ella no había seguido ese itinerario y era dudoso que le proporcionara alguna pista, pero quería hacerlo, igual que había querido llegarse a Leith a saludar a Angie Riddell. Tomó por South College Street y vio en el plano que en línea recta había un tramo que discurría a lo largo del Dee. Demasiado tráfico. Concluyó que Michelle habría cortado por Ferryhill y tomó esa dirección. Allí las calles eran ya más tranquilas y las casas grandes, de tipo residencial. Un barrio de clase media acomodada. Había algunas tiendas abiertas en los cruces; vendían leche, helados y diarios. Se oía jugar a los niños en los jardines. Era el lugar por donde habían pasado Michelle y Johnny Biblia, pero a las dos de la mañana estaría desierto. Si hubiesen hecho ruido, alguien de las casas lo habría oído. Pero nadie había declarado nada. Michelle no iría borracha; sus compañeros de estudios decían que cuando bebía armaba jaleo. Tal vez algo animada, lo justo para perder el instinto de supervivencia. Y Johnny Biblia iría... tranquilo, sobrio y con una sonrisa que velaba sus intenciones.