Chapters (45)
- Agradecimientos
- Capital desierta
- Capítulo 1
- Capítulo 2
- Capítulo 3
- Capítulo 4
- Susurro de lluvia
- Capítulo 5
- Capítulo 6
- Capítulo 7
- Capítulo 8
- Capítulo 9
- Capítulo 10
- Capítulo 11
- Ciudad granito
- Capítulo 12
- Capítulo 13
- Capítulo 14
- Capítulo 15
- Capítulo 16
- Capítulo 17
- Crudo muerto
- Capítulo 18
- Capítulo 19
- Capítulo 20
- El terror en sueños
- Capítulo 21
- Capítulo 22
- Capítulo 23
- Capítulo 24
- Capítulo 25
- Capítulo 26
- Capítulo 27
- Al norte del infierno
- Capítulo 28
- Capítulo 29
- Capítulo 30
- Capítulo 31
- Capítulo 32
- Capítulo 33
- Capítulo 34
- Capítulo 35
- Capítulo 36
- EPÍLOGO
- Notas
Beach Boys: God Only Knows [ 10 ], y More Trouble Every Day [ 11 ] de Zappa y The Mothers. Cogió la almohada del suelo, escuchó un minuto, la volvió a poner en la cabecera y se puso a dormir.
Se despertó pronto y sin ganas de desayunar, y fue a dar un paseo. Hacía una mañana espléndida. Las gaviotas picoteaban los restos de la noche pero las calles aún estaban desiertas. Caminó hasta Mercat Cross y tomó después por King Street. Sabía que iba más o menos en dirección de la casa de su tía, pero no era probable que la encontrara todavía en pie. Se vio de pronto ante un viejo edificio, una especie de escuela, con el cartel de ITRG marítimo. Le constaba que ITRG era el Instituto de Tecnología Robert Gordon, y que Alian Mitchison había cursado sus estudios en el ITRC–CSM, y, por otro lado, la primera víctima de Johnny Biblia había estudiado en la Universidad Robert Gordon, pero no sabía qué exactamente. ¿Los habría seguido en aquel edificio? Miró los muros de granito gris. Un primer asesinato en Aberdeen y las siguientes víctimas de Johnny Biblia en Glasgow y Edimburgo. ¿Qué significaba eso? ¿Tenía Aberdeen un significado concreto para el asesino? Había salido con su víctima de un club nocturno, y la acompañó hasta el parque Duthie, pero eso no significaba necesariamente que fuese de la ciudad; podía haberle indicado el camino la propia Michelle. Volvió a sacar el plano, localizó College Street y siguió con el dedo el itinerario desde el Burke's hasta el parque. Un buen paseo por una zona residencial sin que nadie los viera en todo el trayecto. ¿Habrían ido por calles secundarias? Dobló el plano y se lo guardó.
Siguió hasta más allá del hospital y llegó a la explanada, un amplio paseo con varios minigolf, boleras y pistas de tenis. Ya había madrugadores corriendo y paseando al perro. Caminó entre ellos. Unos espolones dividían la playa en pulcras secciones.
Era la parte de la ciudad más limpia que había visto, excepto por las pintadas: un artista que firmaba Zero se había prodigado en una auténtica exposición individual.
Zero el Fiero; un personaje sacado de algún relato... Bang. Dios, hacía años que no pensaba en esos porreros. Anarquía en el aire.
Al final de la explanada, junto al puerto, se alzaban un par de manzanas de viviendas, un pueblo dentro de la ciudad. En el interior de las manzanas se encontraban los correspondientes jardines mustios con cobertizos. Ladraban perros a su paso, y le recordaron las casitas de pescadores de Fife, pintadas de colores pero modestas. Paró un taxi que cruzaba el puerto y puso así fin a los recuerdos.