Back Sarah Jane
Chapters (29)
  1. Cover Page
  2. Portada
  3. Portadilla
  4. Créditos
  5. Dedicatoria
  6. Citas
  7. 1
  8. 2
  9. 3
  10. 4
  11. 5
  12. 6
  13. 7
  14. 8
  15. 9
  16. 10
  17. 11
  18. 12
  19. 13
  20. 14
  21. 15
  22. 16
  23. 17
  24. 18
  25. 19
  26. 20
  27. 21
  28. 22
  29. Nota

—Hmmm. Perry Mason.

—Un clásico.

—Para los vejestorios presa de la nostalgia.

—O un radiante recuerdo en las turbias vidas de abogados que empiezan queriendo salvar el mundo y acaban asaltados por las dudas.

—No solo abogados, Sid.

—Por supuesto.

La comida estaba preparada y la pasé a fuentes de servir.

—¿Cuál es el entrante? —preguntó Sid.

—El de la izquierda.

—¿Tu izquierda o la mía?

—Según el ojo del observador.

—En ese caso... —Sirvió raciones iguales de ambos platos. Comimos mientras seguía hablándome de Charlotte Hoy, condenada con motivo del asesinato de su amante, Adele Fourier, hacía nueve años.

—Su argumentación, o la de su abogado por lo menos, es que no solo sigue siendo inocente del homicidio tal como ha mantenido en todo momento, sino también que, después de su tratamiento y de su puesta en libertad, según definiciones implícitas en las declaraciones de médicos que la atendieron, es una persona distinta, y solicita al tribunal que la reconozca como tal anulando cualquier tipo de vinculación con su identidad anterior.

—Esto va más allá del juego de palabras, ¿eh? ¿Y las comillas?

—Lo sé, parece sencillo. Tachán, eres una persona nueva. Pero plantea asuntos fundamentales.

—No lo pillo.

—Ella tampoco. Esto probablemente no llegará nunca a juicio. Pero ella, la abogada, alguien, está forzando la situación.

—No es que pida la absolución. ¿Qué aspira a conseguir?

—No lo sabemos. Pero al parecer, decisiones pequeñas pueden tener inmensas repercusiones imprevistas.

—Y tú, ¿de qué lado estás?

—Es difícil incluso ver con claridad cuáles son los lados. Nadie ha pasado por esto.

—Tigres y dragones. Pero he oído un plural medio oculto por ahí.

—Estoy investigando para el juez que podría presidir el tribunal. Lee que te lee. Escribe que te escribe. Pantalla tras pantalla... ¿Más entrante?

—Paso. Pero ponme un poco más de plato principal.

—La pobre cuchara y yo seguimos indecisos.

Así pues, señalé.

—Ya sabía que darías el brazo a torcer.

Sid se levantó para preparar café.

—Todo este asunto me parece un tanto fantasioso.

Volvió del fregadero con la cafetera medio llena.

—Pues sí. Qué ganas tengo de que el drama remita, Perry haya explicado el asunto y todo vuelva a estar en su sitio. —Puso en marcha la cafetera mientras yo acababa de comer y llevaba los platos al fregadero.

—Todavía no has oído la parte más fantástica.

—Vale.

—El nombre por el que quiere que se la conozca es Adele Fourier. El de su amante asesinada.

Esa noche no conseguía dormir, al final me levanté y fui a revisar el informe sobre Pryor Mills. KC tenía el turno de noche. A eso de las once, vino a llamar a mi puerta, con un paquete.

—FedEx dejó esto justo después de que te fueras.