Chapters (29)
—Lo que ve la gente depende tanto de sí mismos como de aquello que miran. Pero lo que sí puedo decirle es la sensación que tengo. Por cada logro que se consigue, hay una pérdida en alguna otra parte. A veces esa pérdida es mayor que el logro.
—Eso sin duda. —Se terminó el café y se puso en pie—. Más vale que vaya a fomentar alguna pérdida yo también. Gracias por recibirme. Llegó a ser importante para mí, por razones que no entiendo especialmente.
—Entonces, no me está dando la vara a ver si encuentra un cliente.
—No hay manera de que considere la posibilidad de iniciar una acción contra el pueblo...
—Pese al imponente discurso inicial.
—Lo he repasado cuatro o cinco veces de camino, con la esperanza de que evitara que me cerrase la puerta en las narices. Si es que llegaba a abrirla.
Alargué la mano.
—¿Su nombre?
—Ah. Lo siento. Estaba tan centrado en... —Se rio, de manera más genuina esta vez—. Horace Tanner.
—No es exactamente el típico nombre de pueblo, Horace.
—Épico, ¿verdad? Y no tengo ni idea de dónde salió.
21
El doctor Balducci habló una vez de uno de sus profesores, citando a un editor al que admiraba ese profesor, quien decía de las palabras cuando coordinaban bien: «En esa frase hay una pequeña revolución».
Eso provocó una discusión que duró toda una clase sobre lo que podía hacer el lenguaje, sus implicaciones y subterfugios, y en esos momentos me llevaba a pensar en los documentos de mi propia vida: el diario, las actas judiciales, el licenciamiento del ejército, las cartas y correos electrónicos, las solicitudes de trabajo, los documentos legales, el cuaderno de Cal. De la vida de cualquiera. Cómo unos documentos reafirman lo que sabemos y creemos, y otros lo desafían.
El caso es que uno podría pensar que estará ahí toda la vida. Pero coge todos los dos documentos de la vida de una persona y ponlos en fila, une los puntos, ¿con qué es probable que acabes? ¿Cuántas imágenes y hasta qué punto diferentes? Igual que los retratos robots en las series de policías. Un testigo lo mira con los ojos entornados y dice, coño, podría ser cualquiera, y el siguiente dice que no se parece para nada a nadie.
En resumidas cuentas, cada frase, cada documento, es una pequeña revolución que arremete contra la anterior, la remodela.