Chapters (29)
Durante días una vecina no había presenciado ninguna actividad, ni idas ni venidas, ninguna secuencia de luces, cortinas o persianas, sin duda poco habitual porque el señor Patch siempre había sido puntual como un reloj. Cuando fue a ver cómo se encontraba (que es lo que hacen los vecinos, ¿no?) el buzón estaba lleno y había un paquete de FedEx encajado entre la mosquitera y la puerta principal. No hubo respuesta cuando llamó al timbre.
Tampoco hubo respuesta cuando llamé yo, toqué con los nudillos y grité «Oficina del sheriff». Probé a abrir. La puerta estaba cerrada, pero el marco era de madera vieja que cedió al empujar con fuerza. El cerrojo se desgajó. Llegaba desde el fondo una música, ligeramente festiva, casi burbujeante, cuerdas y una o dos trompetas.
Fui hacia la música, crucé la sala de estar, enfilé un pasillo decorado con paisajes marítimos verdiazules y fotos en sepia de gente con ropa y peinados de la década de los cuarenta, hasta el cuarto de baño.
Lo que me llamó la atención al entrar fue la quietud, el reposo. La paz que reinaba. Una bañera de patas en forma de garra llena hasta solo unos centímetros del borde, el agua fría desde hacía tiempo, la radio en un estante a un lado con toallas y paños apilados en orden. La cerveza Pabst Blue Ribbon abierta en el estante estaba sin probar. El esmalte antiguo de la bañera se veía desportillado en los bordes, la pintura más o menos del mismo color, descascarillada en la pared del fondo. El señor Patch estaba recostado como si solo se hubiera quedado dormido.
Algo en el haz de luz que entraba por la ventana justo por encima y a la izquierda de la bañera, las sombras que se derramaban, evocaron recuerdos de... ¿qué? Tardé un momento en rescatarlo: «Introducción a la historia del arte», elementos de la pintura clásica. Estructura manierista, la distribución de luz y sombra sobre el lienzo, una mano que señalaba hacia el cielo, otra señalaba hacia la tierra; cosas por el estilo. Cómo la figura central (tal como explicara el doctor Warren con caquis holgados y camisa hawaiana de colores chillones) se convierte a un tiempo en hombre individual y manifestación de algo con un significado más trascendental.
Aunque no es que hallara aquí algo con significado más trascendental, ni con ningún significado.