Back Sarah Jane
Chapters (29)
  1. Cover Page
  2. Portada
  3. Portadilla
  4. Créditos
  5. Dedicatoria
  6. Citas
  7. 1
  8. 2
  9. 3
  10. 4
  11. 5
  12. 6
  13. 7
  14. 8
  15. 9
  16. 10
  17. 11
  18. 12
  19. 13
  20. 14
  21. 15
  22. 16
  23. 17
  24. 18
  25. 19
  26. 20
  27. 21
  28. 22
  29. Nota

—No necesitabas mi ayuda en absoluto —le dije a KC cuando vino a verme ese mismo día. Como siempre, había ocupado el tiempo con... Ahora que lo pienso, ni siquiera sé cómo había ocupado el tiempo. Nada de importancia que recuerde. Pero fueron pasando las horas y KC estaba a mi puerta cuando la luz se atenuó y empezaron a cantar las cigarras. Eran de la variedad conocida como «cantoras del crepúsculo norteño», les encanta el anochecer, y las teníamos a carretadas—. Tú y Brag lo teníais controlado. Coño, Daniel ni siquiera había desaparecido, solo había salido de la habitación. Me viene a la cabeza la palabra estratagema.

—¿Qué huele tan bien?

—Hay una tarta de pera en el horno. Ven, estoy preparando café para acompañarla.

Me siguió a la cocina. Bajo el olor a tarta se intuían otros a olivas y ajo de la pasta improvisada la víspera a toda prisa, una humedad perdurable, productos de limpieza.

Tomamos café mientras se enfriaba la tarta.

—Hoy he recibido una visita de tu chico del FBI —dijo KC.

—Tyrell Martin.

—Ese mismo. Tenía curiosidad por lo que había estado haciendo yo en Nuevo México. Parecía creer que era asunto suyo.

—Hay un paisaje precioso por allá.

—Eso seguro.

Me levanté y corté dos porciones, y serví más café.

—He pensado que tú también querrías saberlo —observó KC.

—No creo que sea más asunto mío que suyo, ¿verdad?

—No sabría decirlo.

KC agarraba el tenedor con todo el puño. No se las arreglaba del todo para tener la boca cerrada mientras masticaba.

—Joder, qué rico.

—El chef del que aprendí decía que lo que hay que hacer es imaginar la tarta y quitar todo lo que no sea esencial.

En cinco bocados, se la había terminado. No pregunté, solo le corté otra porción.

—Lo dejé todo en manos de Brag un par de días y me fui allí. Ya sabes cómo son a veces las cosas, Sarah, hay demasiados cabos sin atar. Pensé echar un vistazo, averiguar algo más sobre ese tal Mills.

KC le hincó el diente a la segunda porción antes de continuar.