Chapters (33)
- Sjowall amp; Wahlöö - Roseanna
- INTRODUCCIÓN
- Capítulo 1
- Capítulo 2
- Capítulo 3
- Capítulo 4
- Capítulo 5
- Capítulo 6
- Capítulo 7
- Capítulo 8
- Capítulo 9
- Capítulo 10
- Capítulo 11
- Capítulo 12
- Capítulo 13
- Capítulo 14
- Capítulo 15
- Capítulo 16
- Capítulo 17
- Capítulo 18
- Capítulo 19
- Capítulo 20
- Capítulo 21
- Capítulo 22
- Capítulo 23
- Capítulo 24
- Capítulo 25
- Capítulo 26
- Capítulo 27
- Capítulo 28
- Capítulo 29
- Capítulo 30
- RESEÑA BIBLIOGRÁFICA
Los ojos le escocían y se los restregó con el pulgar y el índice.
Sacó el bolígrafo de su base y escribió:
GOT HIM. CONFESSED ALMOST EMMEDIATELY IMIDIA EMED.
Metió el bolígrafo en su base, estrujó el papel y lo tiró a la papelera. Decidió llamar a Kafka después de dormir, cuando estuviera más descansado.
Martin Beck se puso el abrigo y el sombrero y se marchó. Había empezado a nevar alrededor de las dos y una capa de nieve de más de treinta centímetros cubría el suelo. Los copos eran grandes y húmedos. Caían con suavidad, densa y copiosamente, en forma de remolinos largos y perezosos, sofocando todos los sonidos y transformando el entorno en algo lejano e inaprensible. El verdadero invierno había llegado.
Roseanna McGraw había viajado a Europa. En un lugar llamado Norsholm conoció a un hombre que viajaba a la provincia de Bohuslän a pescar maragota. No le habría conocido si la máquina no se hubiera averiado y el personal del restaurante no la hubiera cambiado a otra mesa.
Luego la mató por casualidad. Igual pudo ser atropellada por un coche en Kungsgatan o caerse por la escalera del hotel rompiéndose el cuello. Una mujer que se llamab a Sonja Hansson quizá nunca más podría sentirse del todo segura, ni dormir en paz con las manos entre las rodillas —como las colocaba desde pequeña— sin tener pesadillas. Aun así, ella realmente no tuvo nada que ver con todo esto. Estuvieron en Motala, en Kristineberg y en Lincoln, Nebraska, y llevaron a cabo la investigación recurriendo a métodos que nunca podrían hacerse públicos. Lo recordarían siempre, pero difícilmente con orgullo.
Silbando, Martin Beck atravesó una blanca y palpitante niebla en dirección a la estación de metro. Los que le vieron quizá se habrían sorprendido al saber en qué estaba pensando.
Aquí llega Martin Beck, nieva sobre su sombrero,
¡camina cantando, camina con música!
¡Hola, mis queridos hermanos de juerga!
Rechina bajo los tacones, noche de invierno.
Oye, si quieres, dímelo ¡y vamos a Söder!
En e l metro. A Bagarmossen y a Vantör.
Iba camino de casa.
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RESEÑA BIBLIOGRÁFICA
Maj Sjöwall amp; Per Wahlöö
Maj Sjöwall nació en Estocolmo (Suecia) el 25 de septiembre de 1935, mientras que su esposo Per Wahlöö nació en la ciudad de Goteborg (Suecia) el 5 de agosto de 1926. Ambos eran escritores y periodistas, estando Wahlöö especializado en asuntos criminales.