Chapters (33)
- Sjowall amp; Wahlöö - Roseanna
- INTRODUCCIÓN
- Capítulo 1
- Capítulo 2
- Capítulo 3
- Capítulo 4
- Capítulo 5
- Capítulo 6
- Capítulo 7
- Capítulo 8
- Capítulo 9
- Capítulo 10
- Capítulo 11
- Capítulo 12
- Capítulo 13
- Capítulo 14
- Capítulo 15
- Capítulo 16
- Capítulo 17
- Capítulo 18
- Capítulo 19
- Capítulo 20
- Capítulo 21
- Capítulo 22
- Capítulo 23
- Capítulo 24
- Capítulo 25
- Capítulo 26
- Capítulo 27
- Capítulo 28
- Capítulo 29
- Capítulo 30
- RESEÑA BIBLIOGRÁFICA
—Si lo vuelve a hacer, lo cogeremos. ¿Por qué no nos dio su nombre, maldita sea, si sabe quién es?
—Estaba asustada —contestó Martin Beck—. Temía por su vida.
—¿Crees que es demasiado tarde para localizarla?
—Sí —aseguró Martin Beck—. Sabía lo que hacía cuando se fue, podría estar fuera de nuestro alcance durante años, y ahora nosotros también sabemos lo que pretendía.
—¿Qué? —preguntó Ahlberg.
—Huir para salvar su vida —dijo Martin Beck.
Capítulo 22
Una gruesa capa de nieve sucia y acuosa cubre las calles y los tejados de las casas, caen gotas de las estrellas de Navidad grandes y amarillas suspendidas entre las fachadas de los edificios de Regeringsgatan. Llevan colgadas un par de semanas, a pesar de que falta casi un mes para la Navidad. La gente camina nerviosa y apretujada por las aceras, y en la calzada el tráfico fluye con dificultad en una lenta corriente. De vez en cuando, un coche pisa el acelerador y adelanta algunos puestos de la caravana, salpicando sucia aguanieve con las ruedas. El agente Lundberg parece ser el único que no tiene prisa. Pasea por Regeringsgatan con las manos en la espalda en dirección sur junto a los escaparates navideños. El agua de la nieve derretida en los tejados cae en pesadas gotas sobre la gorra del uniforme y el aguanieve bajo sus chanclos de goma. Llega hasta Smålandsgatan, donde ni hay tanta aglomeración de gente ni la circulación es tan densa. Baja la cuesta con prudencia para no resbalarse y se detiene ante el edificio que antiguamente albergaba la comisaría del distrito de Jakob; se sacude el agua de la gorra. Es joven, lleva poco tiempo en el cuerpo de policía y no se acuerda de la vieja comisaría, cerrada hace años, cuyo distrito pertenece ahora a la comisaría de Klara.
El agente Lundberg es de la policía de Klara y tiene una gestión que realizar en Smålandsgatan. En la esquina con Norrlandsgatan hay una pastelería. Entra. Le han encargado recoger un sobre de una de las camareras, pero no sabe lo que contiene. Mientras espera, se apoya en la barra y echa un vistazo a su alrededor.
Son las diez de la mañana y sólo están ocupadas tres o cuatro mesas. En el sofá de enfrente hay un señor sentado ante una taza de café. A Lundberg le suena de algo e intenta hacer memoria. El tipo está rebuscando dinero en los bolsillos, mientras mira como ausente al policía. A Lundberg se le eriza el pelo de la nuca. ¡El hombre del Canal de Gota!