Chapters (29)
Cuanto más tiempo pasaba en casa sin estar sujeta a jornadas agobiantes, más amplio era el espacio, mi mundo, no más reducido como cabría esperar. Ese espacio empezó a extenderse hacia lo ilimitado, de hecho. La pregunta, como siempre, era: ¿crecía yo con ello, o me encogía en proporción?
¿O sencillamente me estaba volviendo boba y tarumba de tanto estar sola?
Después de muchos años sin hacerlo, con Sid había vuelto poco a poco a cocinar. Y ahora, con el tiempo libre como compañía durante el día entero, me puse a ello con toda mi alma, sin pedir ni dar cuartel. Rastros de harina en la cara, la camiseta y los pantalones cortos, manchas de mantequilla por todas partes, el fregadero lleno de cuencos, utensilios, tazas para medir y cucharas, recipientes de levadura en polvo, especias, bicarbonato de soda y paquetes de azúcar abiertos y vulnerables. Todo ello sin nadie, salvo Sid en ocasiones, para quien cocinar. Los kilos de más no se notaban todavía en la balanza, pero los oía zumbar intensamente en los oídos.
—Podrías alimentar a una tropa entera con esto —comentó Sid después de echar un vistazo a la cocina una noche que vino a cenar.
Pues eso mismo hice. Los lunes, miércoles y viernes empecé a preparar la cena de los pacientes de Sunny Slope, la antigua morada de Mildred Whit. Comía con ellos y luego me quedaba a echar una mano a la hora de recoger. No pasó mucho tiempo antes de que otros se me sumaran y formáramos un grupo de voluntarios.
—Le culpa la tienes tú —le dije a Sid, que había pasado a ser uno de esos voluntarios.
—Acepto esa culpa encantado —se sirvió otra ración más pequeña de sémola con queso en el plato—. La merezca o no.
Aparte del reencuentro con la cocina (¿me recuerdas, querido consomé?), mis días eran como esos troncos bamboleantes que tienen que usar en películas espléndidamente malas para cruzar cauces de ríos. Por mucha habilidad o cuidado que se tenga, la trayectoria es incierta, mantener el equilibrio lo es todo. KC se pasaba con regularidad, no para hacerme preguntas sobre el homicidio, sino para mantenerme al tanto y pedirme consejo sobre otros asuntos: la ordenanza de la ciudad sobre la publicidad en pantalla, en qué estaría pensando el alcalde, una asociación de propietarios recién constituida, la primera de su índole a nivel local.