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Sarah Jane

James Sallis
Chapters (29)
  1. Cover Page
  2. Portada
  3. Portadilla
  4. Créditos
  5. Dedicatoria
  6. Citas
  7. 1
  8. 2
  9. 3
  10. 4
  11. 5
  12. 6
  13. 7
  14. 8
  15. 9
  16. 10
  17. 11
  18. 12
  19. 13
  20. 14
  21. 15
  22. 16
  23. 17
  24. 18
  25. 19
  26. 20
  27. 21
  28. 22
  29. Nota

Cover Page

Portada

Portada

Portada

Portadilla

Portadilla

Créditos

Título original inglés: Sarah Jane.

© James Sallis, 2019.

© de la traducción: Eduardo Iriarte, 2022.

© de esta edición: RBA Libros y Publicaciones, S.L.U., 2022.

Avda. Diagonal, 189 - 08018 Barcelona.

rbalibros.com

Primera edición: marzo de 2022.

REF.: ODBO011

ISBN: 978-84-1132-004-7

EL TALLER DEL LLIBRE, S.L. • REALIZACIÓN DE LA VERSIÓN DIGITAL

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Dedicatoria

A MIS ESTUDIANTES,

QUE ME AYUDAN A RECORDAR

POR QUÉ ES ESTO TAN IMPORTANTE

Citas

... a partir de aquel día ella vivió

feliz para siempre. Salvo por lo de morirse

al final. Y todo el sufrimiento entre lo uno y lo otro.

LUCIUS SHEPARD

Los recuerdos son cuernos de caza

cuyo sonido muere en el viento.

APOLLINAIRE

1

Me llamo Bonita, pero no soy guapa. No lo he sido, ni lo seré. Y en realidad tampoco me llamo así, no es más que como me llama papá. La belleza solo está bajo la piel, me solía decir, así que, cuando tenía seis años, me arañé el brazo hasta sangrar buscándola. Todavía tengo la cicatriz. Y supongo que es como eso que todo el mundo dice de que si cavas lo bastante hondo llegarás a China. Lo único que conseguí fue hacerme ampollas.

En realidad, me llamo Sarah Jane Pullman. Los chicos del colegio me llaman Chillona. En la iglesia soy sobre todo S. J. o (como soy la hija de papá, un auténtico callo para los mayores con sus trajes de culeras relucientes reunidos junto a la puerta de la Escuela Dominical fumando un pitillo) la Hija. Parece ser que cada persona que conozco me llama de una manera distinta.

Escribí todo lo anterior en un diario cuando tenía siete años. No era un diario de verdad, era un cuaderno de espiral, de los que se llevan al colegio, con una cubierta de color amarillo amapola en la que ponía «Papel sureño» y líneas muy espaciadas. Como método de seguridad ponía un clip en las páginas cambiando las pautas, cuántas páginas sujetaba el clip, en qué sitio de la página. Ahora no alcanzo a imaginar quién pensaba yo que querría inmiscuirse y leer lo que escribía sobre su vida una niña de siete años.