Chapters (33)
- Sjowall amp; Wahlöö - Roseanna
- INTRODUCCIÓN
- Capítulo 1
- Capítulo 2
- Capítulo 3
- Capítulo 4
- Capítulo 5
- Capítulo 6
- Capítulo 7
- Capítulo 8
- Capítulo 9
- Capítulo 10
- Capítulo 11
- Capítulo 12
- Capítulo 13
- Capítulo 14
- Capítulo 15
- Capítulo 16
- Capítulo 17
- Capítulo 18
- Capítulo 19
- Capítulo 20
- Capítulo 21
- Capítulo 22
- Capítulo 23
- Capítulo 24
- Capítulo 25
- Capítulo 26
- Capítulo 27
- Capítulo 28
- Capítulo 29
- Capítulo 30
- RESEÑA BIBLIOGRÁFICA
( Después de este descomunal esfuerzo de oratoria, Eriksson parecía totalmente exhausto y se hundió aún más en la silla.)
B: ¿Quién es su amigo? ¿En qué trabajaba en el Diana?
E: Fogonero. Éramos tres en las calderas. Yo, mi colega y el jefe de máquinas.
B: ¿Conocía a alguien más de la tripulación?
Eriksson se inclinó hacia delante y apagó el cigarrillo en el cenicero.
—Pero ¿qué clase de interrogatorio es éste, joder, un tercer grado o qué? —se quejó apoyándose en el respaldo de la silla—. Yo no he hecho nada. Consigo un trabajo y todo, y luego unos malditos maderos te cogen y…
B: Debe contestar a mis preguntas. ¿Conocía a alguien más de la tripulación?
E: No cuando empecé. Entonces sólo conocía a mi compañero. Pero luego, claro, uno va conociendo a los demás. Había un chaval muy majo que trabajaba en cubierta.
B: ¿Conoció a alguna chica durante los viajes?
E: Sólo había una que no estaba mal del todo, pero se lió con el cocinero. El resto eran viejas brujas.
B: ¿Y entre los pasajeros?
E: A ésos no se les veía mucho. No conocí a ninguna mujer, punto.
B: ¿Los tres encargados de las máquinas trabajaban por turnos?
E: Sí.
B: ¿Recuerda si alguna vez ocurrió algo extraño a bordo durante el verano?
E: No, ¿cómo que extraño?
B: ¿Algún viaje no fue como los demás? ¿No se estropeó la máquina en alguna ocasión?
E: Ah sí, es verdad. Se rompió un tubo de vapor. Tuvimos que quedarnos en Söderköping y repararlo. Tardamos mucho tiempo. Pero no fue por mi culpa, eh.
B: ¿Se acuerda de cuándo ocurrió?
E: Un poco después de Stegeborg, creo.
B: Vale. ¿Pero qué día?
E: Y yo qué sé, joder. Eso me la trae floja. No fue culpa mía que se parara la condenada máquina. Por cierto, no era mi turno. Yo estaba sobando.
B: ¿Pero cuándo zarparon de Söderköping? ¿Estaba trabajando en ese momento?
E: Sí. Y antes también. Tuvimos que currar como locos los tres para volver a hacer arrancar el barco. Trabajamos toda la noche y luego yo seguí currando al día siguiente. El jefe de máquinas y yo.
B: ¿Cuándo terminó su turno aquel día?
E: ¿El día después de Söderköping? Bastante tarde, creo.
B: ¿Qué hacía mientras estaba libre?
(Eriksson fijó una mirada vacía en Martin Beck y no contestó)
B: ¿Qué hizo cuando terminó de trabajar aquel día?
E: Nada.
B: Algo tuvo que hacer. ¿Qué?
(La misma mirada hacia el vacío.)
B: ¿Dónde se encontraba el barco cuando acabó su turno?
E: No sé. En el lago Roxen, creo.
B: ¿Qué hizo cuando se terminó su turno?