Chapters (33)
- Sjowall amp; Wahlöö - Roseanna
- INTRODUCCIÓN
- Capítulo 1
- Capítulo 2
- Capítulo 3
- Capítulo 4
- Capítulo 5
- Capítulo 6
- Capítulo 7
- Capítulo 8
- Capítulo 9
- Capítulo 10
- Capítulo 11
- Capítulo 12
- Capítulo 13
- Capítulo 14
- Capítulo 15
- Capítulo 16
- Capítulo 17
- Capítulo 18
- Capítulo 19
- Capítulo 20
- Capítulo 21
- Capítulo 22
- Capítulo 23
- Capítulo 24
- Capítulo 25
- Capítulo 26
- Capítulo 27
- Capítulo 28
- Capítulo 29
- Capítulo 30
- RESEÑA BIBLIOGRÁFICA
K: ¿Qué sabe de su viaje?
P: Sólo que llevaba mucho tiempo planificándolo. Pensaba ir en barco a Europa y luego viajar por allí un mes y ver lo más posible. Después quería quedarse en algún lugar el resto del tiempo, en París o Roma, o una ciudad así. ¿Por qué pregunta todo esto, por cierto? Un policía de por allí mató al asesino de un tiro, ¿no?
K: Ese dato, desgraciadamente, resultó ser falso. Se debió a un malentendido.
P: ¿Puedo irme ya? Tengo, de hecho, un trabajo.
K: ¿Cómo reaccionó cuando se enteró de lo que le había ocurrido a la señorita McGraw?
P: Al principio me quedé verdaderamente conmocionada, pero tampoco es que me sorprendiera mucho.
K: ¿Por qué no?
p: ¿Y me lo pregunta usted? ¿Con esa vida que llevaba?
K: Es suficiente. Adiós, señorita Peterson.
P: No se olvide de lo que me ha prometido.
K: No le he prometido nada. Puedes apagar el magnetófono ahora, Jack.
Martin Beck se mecía en la silla giratoria, se llevó la mano izquierda a la boca y se mordisqueó la articulación del centro del dedo índice.
Luego cogió la última hoja de papel que quedaba de Lincoln y repasó por encima los comentarios de Kafka.
Roseanna Beatrice McGraw, nacida el 18 de mayo 1937 en Denver, Colorado. Su padre, pequeño agricultor. La granja situada a 30 kilómetros de Denver. Formación: College de Denver, después tres años en la Universidad de Colorado. Su padre y su madre murieron en el otoño de 1960. La herencia, aproximadamente 20.000 dólares, se pagó en julio de 1962. La señorita McGraw no ha dejado testamento y, por lo que sabemos, no tiene herederos.
En cuanto a la fiabilidad de los testigos: mi impresión es que Mary Jane Peterson, en algunos aspectos, distorsionó la realidad y calló algunos detalles, probablemente el tipo de cosas que podría dañar su reputación. He tenido oportunidad de cotejar el testimonio de Mulvaney en algunos puntos. El dato de que R McG sólo se vio con un hombre más entre 1962 y julio de 1963 parece ser correcto. Esto queda claro por una especie de diario que encontré en su apartamento. Fue el 22 de marzo y las iniciales del hombre son U. M. (¿Uli Mildenberger?). Siempre anotaba sus relaciones de la misma manera, con una especie de código basado en fechas e iniciales. No he podido encontrar falsedades o errores en la declaración de Mulvaney.
Acerca de los testigos: Mulvaney mide aproximadamente 1,85 metros, es bastante corpulento, ojos azules, pelo rubio. Parece sincero, quizás algo cándido. Mary Jane Peterson es una mujer «despampanante» (quite a girl),elegante, vestía con clase.
Llamativamente esbelta y bien formada. Ninguna de las dos están en nuestros archivos, aparte de por aquella pelea ridicula en su piso en 1962.
(Firma)