Back En la oscuridad Save as PDF
Contents ( 3)
  1. PRIMERA PARTE
  2. SEGUNDA PARTE
  3. TERCERA PARTE

—Quería que la vieran ustedes —dijo Gerald Sithing al recibirlos al fondo del aparcamiento.

Llevaba un chubasquero azul de plástico sobre la chaqueta de tweed y los pantalones de pana marrón deformados. El chubasquero hacía un frufú cada vez que se movía. Estrechó la mano a Rebus pero mantuvo sus distancias con Siobhan.

Por fuera, la iglesia no parecía gran cosa, tapada como estaba con una estructura de planchas metálicas onduladas.

—Tiene que estar cubierta hasta que se sequen las paredes para iniciar las reparaciones —explicó Sithing.

Los hizo pasar y Siobhan Clarke, pese a ir prevenida, no pudo evitar un grito ahogado. El interior era de un lujo equiparable al de una pequeña catedral, lo que hacía resaltar el efecto de la piedra esculpida. Adornaban las crucerías de las bóvedas diversas clases de flores labradas y tenía intrincados pilares y vidrieras. Hacía frío porque las puertas estaban abiertas, y por el verdín del techo se apreciaba que había humedades.

Rebus se detuvo en el centro de la nave y golpeó con el pie las losas del suelo.

—Aquí es donde está la nave espacial, ¿no? Aquí debajo.

Sithing esgrimió un dedo, sin enfadarse, emocionado de hallarse allí.

—El Arca de la Alianza, el cuerpo de Cristo... sí, ya conozco esas historias. Pero lo cierto es que por todas partes hay detalles templarios. Escudos heráldicos e inscripciones..., detalles esculpidos. Está la tumba de William de Saint Clair, que murió en España en el siglo XIV cuando transportaba a Tierra Santa el corazón de Roberto de Bruce.

—¿No habría sido más fácil enviarlo por correo? A lo mejor ya habría llegado.

—Los templarios —prosiguió Sithing sin irritarse— eran el brazo militar del Priorato de Sión, cuyo propósito era dar con el tesoro del templo de Salomón.

—¿Viene de ahí el nombre del pueblo que hay cerca de aquí llamado Temple? —aventuró Siobhan.

—Donde existe una iglesia templaria en ruinas —se apresuró a añadir Sithing—. Se dice que la iglesia de Rosslyn es una réplica del templo de Salomón. Los templarios llegaron a Escocia huyendo de la persecución de que fueron víctimas en el siglo XIV.

—¿Cuál es la fecha de construcción? —preguntó Siobhan extasiada por los tesoros que veía.

—Los cimientos se pusieron en 1446 y la construcción tardó cuarenta años.

—Como algunas empresas constructoras que yo me sé —dijo Rebus.

—¿Es que no siente nada? —dijo Sithing mirándole—. ¿No siente algo en su cínico corazón?

—Tal vez una ligera indigestión. Gracias por preocuparse —replicó Rebus frotándose el tórax, mientras Sithing se volvía hacia Siobhan.

—Usted sí que lo siente, lo sé —añadió.

—Tengo que confesar que es un lugar impresionante.

—Podría uno pasarse la vida entera estudiándolo sin llegar a desentrañar sus secretos.

—¿Qué es esa jeta tan fea? —preguntó Siobhan señalando una gárgola.

—El Hombre verde.

—¿No era un símbolo pagano? —preguntó ella volviéndose hacia Sithing.

—¡Ahí está el detalle! —exclamó el hombre excitado acercándosele de un salto—. La iglesia es prácticamente un edificio panteísta que alberga todas las religiones, no sólo la cristiana.