Un joven menudo se le acercó. «Te he visto pelear esta tarde, machote. Eras pura magia, sí, señor.»
«No», respondió Ornstein. «Era ciencia desconocida.»
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DISNAE MATTER1
Estuve en el Disneylandia ese de Florida, sabes. Me las llevé, a ella y a la cría. Cuando me dieron el finiquito los de Fe-rranti’s, pensé: O haces algo con la pasta o la acabarás echando por el meadero del Willie Muir. Vi lo que les pasó a muchos de los otros cabrones; vivían como reyes una temporada: a todas partes en taxi, chinkies2 todas las noches, comida y priva a domicilio, ya sabes de qué va el rollo. ¿Y qué les queda? Puta Asociación Escocesa de Fútbol, eso les queda, macho.
A mí no es que me interesara tanto Disneylandia, pero pensé: Por la cría, ¿sabes? Ojalá no me hubiera molestado. Era una mierda. Unas putas colas que te cagas para subirte a todos los chismes. No pasa nada si te gusta ese tipo de cosas, pero no es mi puto rollo. La cerveza de por allí es meada, además. Tanto que hablan de su cerveza, de su Budweiser y todo eso; es como beber agua fría, joder. Una cosa que sí me gustó de los USA es el papeo. A mogollón, más allá de tus sueños más salvajes, y el servicio también. Recuerdo que en un sitio le dije: Ponte las botas mientras puedas, nena, porque cuando volvamos a casa vamos a vivir a base de patatas fritas precocinadas McCain hasta quién cojones sabe cuándo.
De todos modos, en la mierda esa de Disneylandia, un ton-tolculo con traje de oso se nos pone delante de un salto, ¿sa-
1. Juego de palabras entre la pronunciación escocesa de «no importa» (dis-
rtae matter) y «Disney matter», un «asunto Disney», o una «historia Disney».
(N. del T.)
2. Denominación informal de los restaurantes chinos y también término
racista para designar a los miembros de la comunidad china. (N. del T.)
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bes? Sacudiendo los brazos por todas partes y tal. La cría empezó a gritar que te cagas, le dio un susto de verdad, ¿sabes? Así que le meto una hostia al cabrón, le pego un puñetazo en la boca al puto vivales, o donde creía que tenía la boca, debajo de ese traje, ¿entiendes? ¡Joder, vaya que si lo hice! Ni Disney-landia ni putas hostias, eso no le da al cabrón ningún derecho a ponerse de un salto delante de la cría, sabes.
El caso es que los cabrones de los polis, con putas pistolas y todo, macho, y no bromeo, joder, ya te digo, me dicen: ¿De qué cojones va todo esto, colega, pero como en americano, ¿sabes? Así que salgo yo señalando al capullo del oso: El cabrón se ha puesto delante de la cría de un salto. Un pasote que te cagas. El capullo del policía dijo algo así como que a lo mejor el chico se tomaba su trabajo con demasiado entusiasmo, sabes. El otro dice algo como: A lo mejor a la nena le asustan los osos, ¿sabes?