Chapters (2)
—Perdí una apuesta el día en que cumplí veintiún años. —Se ríe.
—¿En serio te has tatuado una cara sonriente? Pero ¿qué coño…? —No puedo evitar echarme a reír.
La minúscula cara sonriente es tan ridícula y está tan mal hecha que resulta graciosa. Sin embargo,
me habría gustado estar ahí para ver cómo se lo hacía, y por su cumpleaños.
—Por supuesto —asiente con orgullo y se pasa el dedo índice por la tinta.
—¿Tienes algún otro? —Espero que no.
—Ni hablar. Sólo éste.
—¡Hardin! —La mujer bajita me llama y yo cumplo mi deseo de besar la muñeca de Tessa.
Ella la aparta, no disgustada, sino sorprendida, espero, y a continuación me dirijo al escenario.
Landon y su mujer están sentados a la mesa principal. Él rodea su espalda con el brazo, y las manos
de ella descansan sobre una de las de él. Ay, los recién casados. Estoy deseando verlos dispuestos a
arrancarse la cabeza el uno a la otra dentro de un año.
Aunque puede que ellos sean diferentes.
Acepto el micrófono que me entrega la malhumorada mujer y me aclaro la garganta.
—Hola. —Mi voz suena rara de cojones, y la expresión de Landon me indica que va a disfrutar de lo
lindo con esto—. Normalmente no me gusta nada hablar delante de mucha gente. Joder, ni siquiera me
gusta estar rodeado de gente, así que seré breve —prometo al salón lleno de invitados—. De todos
modos, la mayoría de vosotros seguramente estaréis borrachos o mortalmente aburridos, así que sentíos
libres de no hacerme ni caso.
—Ve al grano. —La novia se ríe y levanta su copa de champán.
Landon asiente y yo les saco el dedo a ambos delante de todo el mundo. Tessa, en la primera fila, se
ríe y se tapa la boca.
—Veréis, he escrito esto porque no quería olvidarme de lo que tenía que decir —prosigo. Me saco
una servilleta arrugada del bolsillo y la despliego—. El día que conocí a Landon, lo odié al instante. —
Todo el mundo se ríe como si estuviera de broma, pero no lo estoy. Lo odiaba, pero sólo porque me
odiaba a mí mismo—. Él tenía todo lo que yo deseaba en la vida: una familia, una novia, un plan de
futuro… —Cuando miro a Landon, veo que sonríe y tiene las mejillas ligeramente sonrojadas. Culparé de
eso al champán—. Pero, en fin, con el paso de los años lo he ido conociendo mejor, nos hemos hecho
amigos, incluso somos familia, y él me ha enseñado mucho sobre lo que significa ser un hombre,
especialmente en los últimos dos años, con las dificultades que estos dos han tenido que superar. —
Sonrío a Landon y a su esposa. No quiero ponerme demasiado deprimente.
»Enseguida termino con esta mierda. Básicamente lo que quería decir es: gracias, Landon, por ser un
hombre honesto y por darme por saco cuando necesitaba que lo hicieras. De un modo extraño, eres mi