Chapters (2)
obsesionado con la música y el arte, y eso me encantaba.
—Ahí está mi hijo favorito —dije.
Tessa y Emery resoplaron indignadas y me lanzaban miradas asesinas. Me eché a reír y Auden asintió
con la cabeza, el saludo oficial de todo adolescente que se precie. ¿Qué puedo decir? Había empezado
muy pronto con el sarcasmo, exactamente igual que yo.
Auden besó a su madre en la mejilla y a continuación cogió una manzana del frutero. Tessa sonrió y
se le dulcificó la mirada. Auden era muy cariñoso, mientras que Emery a todas horas soltaba
impertinencias. Él siempre se mostraba paciente y nunca decía una palabra más alta que otra, mientras
que Emery era testaruda y tenía una opinión para todo. Ninguno de los dos era mejor que el otro,
simplemente eran diferentes del mejor modo posible. Sorprendentemente, se llevaban muy bien. Emery
pasaba buena parte de su tiempo libre con su hermano pequeño, lo llevaba a los ensayos del grupo e iba a
sus exposiciones.
—Decidido. ¡Me lo voy a pasar bomba! —Emery comenzó a dar palmas y se fue brincando hacia la
puerta principal.
Auden se despidió de nosotros y siguió a su hermana para ir al colegio.
—¿Cómo nos hemos convertido en los padres de unos hijos así? —me preguntó Tessa meneando la
cabeza.
—No tengo ni puta idea. —Me eché a reír y abrí los brazos para recibirla—. Ven aquí. —Mi chica
preciosa se acercó a mí y se recostó en mis brazos.
—Ha sido un largo camino —suspiró, y le puse las manos en los hombros para darle un masaje.
Noté que se relajaba al instante. Se volvió hacia mí, con sus ojos gris azulado todavía rebosantes de
amor, tras todos estos años.
Después de todo, lo conseguimos. No sé de qué demonios están hechas las almas, pero la suya y la
mía son una sola.
AGRADECIMIENTOS
¡Hala, ya hemos llegado! FIN. El puñetero final de este viaje alucinante que ha sido After. Voy a ser
más breve que nunca porque ya lo he dicho todo en las entregas anteriores.
A mis lectores, que habéis estado conmigo a las duras y a las maduras. Ahora estamos más cerca que
nunca. Os considero a todos mis amigos y adoro cómo estáis apoyando esta tetralogía. Somos una
familia. Cogimos algo que empecé como un capricho y lo hemos convertido en cuatro libros. ¡Qué locura!
Os quiero y nunca dejaré de deciros lo mucho que os aprecio a todos y lo importantes que sois para mí.
Adam Wilson, el mejor editor del universo —sé que lo digo con otras palabras en todos los libros—,
me has ayudado a hacer de estas novelas lo que son, y fuiste un gran maestro y un amigo. Te he enviado
demasiados mensajes, te he dejado demasiadas notas en los márgenes, y aun así has contestado. ¡Y no te
has quejado nunca! (Te mereces un premio, o varios, sólo por eso.) ¡Me muero por volver a trabajar
contigo!