Chapters (2)
No me importan todas las demás mierdas de mi pasado o de mi presente; lo único que me importa es
arreglar lo que se rompió dentro de ella.
Yo la rompí. Ella dice que no puede arreglarme, que nunca podrá. Pero no fue ella quien me causó el
daño. Ella me sanó y, en el proceso, le partí su maravillosa alma en demasiados pedazos. Yo sólo acabé
con ella, destruí su brillante espíritu mientras dejaba de forma egoísta que me remendara. Y lo peor de
toda esta masacre es que me negaba a ver el daño que le estaba haciendo, lo mucho que su luz se había
debilitado. Lo sabía; lo supe todo el tiempo, pero me daba igual. Sólo me importó cuando por fin lo
entendí. Cuando me rechazó, de una vez por todas, lo entendí. Me golpeó como un camión, y no podía
apartarme ni aunque lo intentara.
Ha tenido que morir su padre para que me dé cuenta de lo absurdos que eran mis planes para
protegerla de mí. Si me hubiera parado a pensarlo, si lo hubiera meditado bien, me habría dado cuenta de
lo estúpido que era. Ella quería estar conmigo. Tessa siempre me ha querido más de lo que merecía. Y
¿cómo se lo he pagado yo? Llevándola al límite una y otra vez, hasta que se ha hartado de aguantar mi
mierda. Ahora ya no quiere estar conmigo; no quiere quererme, y tengo que hallar la manera de
recordarle lo mucho que me ama.
Y aquí estoy, sentado en esta iglesia, viendo cómo Zed rodea sus hombros con un brazo y la estrecha
contra su costado. Ni siquiera puedo apartar la mirada. Estoy obligado a observarlos. Tal vez me esté
castigando a mí mismo, o tal vez no pero, sea como sea, no puedo dejar de mirar cómo Tessa se inclina
hacia él y él le susurra algo al oído. Cómo su expresión pensativa consigue calmarla de alguna manera, y
ella suspira y asiente una vez, y él le sonríe.
Alguien se coloca entonces a mi lado e interrumpe temporalmente mi tortura autoinfligida.
—Casi llegamos tarde… Hardin, ¿qué haces aquí atrás? —pregunta Landon.
Mi padre…, Ken se sienta a su lado, y Karen se toma la libertad de dirigirse a la parte delantera de la
pequeña iglesia para saludar a Tessa.
—Tú también deberías ir delante. La primera fila es sólo para la gente que Tessa puede soportar —
refunfuño con la mirada fija en la fila de personas que, desde Carol hasta Noah, no aguanto.
Y eso incluye a Tessa. La amo, pero no aguanto estar tan cerca de ella mientras se deja consolar por
Zed. Él no la conoce como yo; no merece estar sentado a su lado en estos momentos.
—No digas tonterías. Claro que Tessa te soporta —replica Landon—. Es el funeral de su padre,
intenta recordarlo.
Pillo a mi padre…, joder, a Ken, pillo a Ken mirándome.
Ni siquiera es mi padre. Lo sé, hace una semana que lo sé, pero ahora que lo tengo delante, es como